miércoles, 6 de febrero de 2008

Qué esconde la marcha contra las FARC y por qué no incluye a los paramilitares?




El espiral incontrolable de violencia que vive Colombia, es fundamentalmente responsabilidad de la oligarquía colombiana, de los políticos que la sirven y que se hallan aliados al paramilitarismo y el narcotráfico como su presidente Alvaro Uribe Velez, y que a su vez produce desplazamientos sangrientos de población civil para favorecer megaproyectos transnacionales en las zonas ocupadas por los paramilitares.
Sin duda se debe rechazar rotundamente el uso del secuestro de las FARC, sus torpezas y brutalidades con los indígenas colombianos, su visión desarrollista para el futuro de Colombia, su apuesta militarista para resolver los problemas de América Latina y Colombia que no ha hecho sino reproducir la lógica violentista que el propio Estado alienta y que ha sumergido a Colombia en más de 40 años de guerra.
Pero las atrocidades de los paramilitares, del terrorismo de Estado que tuvo en su haber una de las posibilidades políticas que era la Unión Patriótica, alternativa político electoral de izquierda, asesinando a más de 3000 militantes y un par de sus candidatos presidenciales no puede ser olvidado.
La única salida, como lo reconocen los propios parientes de los retenidos -muchos de ellos de militares y policias- es la negociación política. La marcha tan publicitada el día de ayer, apoyada por Alan García y Rafael Rey en el Perú, no es más que parte de un juego político para contrarestar el papel del gobierno venezolano y seguir apuntalando un discurso y prácticas que legitiman la violencia que quiere seguir reproduciendo el Estado colombiano. "Nuestra" prensa (me refiero a la prensa peruana) -¿como no?- no planteó todas las dimensiones del problema ni se ajustó a lo ocurrido, como las marchas del Polo Democrático Alternativo de Izquierda, el rechazo de los familiares de los retenidos a participar de la marcha y de las víctimas de la violencia de Estado en Colombia. Es necesario saber que la verdad tiene caminos difíciles, al igual que el pensamiento crítico, por ello necesitamos propiciar espacios para reflexionar con más profundidad estas problemáticas que cada vez tiene más alcance global. Con Alan el Perú Avanza para el precipicio y nos convierte en un país peón del violentismo oligárquico de Colombia y el guerrerismo gringo.

Alvaro Campana

http://www.vtv.gob.ve/VTV(reload)/detalle.php?s=0&id=10219


Colombia: Convocan a movilización contra paramilitarismo para el 6 de marzo


En entrevista transmitida por TeleSUR, el presidente del Movimiento Víctimas de Crímenes de Estado de Colombia, Iván Cepeda, explicó que la actividad impulsada por la organización que dirige se desarrolla ante la unidimensionalidad en el abordaje de los crímenes en Colombia, que obvia las acciones de los paramilitares.
Bogotá, 04 de febrero de 2008 / Sectores afectados por las acciones de los paramilitares y los parapolíticos colombianos, convocan a una movilización contra estos grupos el próximo 6 de marzo, anunció el presidente del Movimiento Víctimas de Crímenes de Estado de Colombia, Iván Cepeda.

Asimismo, la organización envió una carta al director de Noticias RCN, canal de noticias colombiano, en la que solicitan la cobertura de esta actividad “con la misma vehemencia” con la cual han difundido informaciones sobre la movilización de este lunes 4 de febrero contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Del mismo modo, señaló que la marcha convocada por partidarios uribistas para este lunes “tiene la intención de generar una reacción desde la manipulación con las imágenes”; sin embargo, destacó que una franja importante de la sociedad colombiana cree en un acuerdo humanitario.

Asimismo, consideró razonable la postura de los familiares de los retenidos por las FARC, quienes no acudieron a la actividad convocada por el gobierno de Álvaro Uribe y la derecha colombiana, “porque ellos son plenamente concientes de los mensajes que se quieren vehicular”.

Ora/VTV/TeleSUR

jueves, 17 de enero de 2008

DESDE CUSCO: MARCHA CONTRA PRIVATIZADORES DEL PATRIMONIO CULTURAL


DESDE CUSCO: MARCHA CONTRA PRIVATIZADORES DEL PATRIMONIO CULTURAL DE ESTUDIANTESM TRABAJADORES Y DOCENTES DE LA UNIVERSIDAD SAN ANTONIO ABADA DEL CUSCO.

El día de ayer, desde las 9 de la mañana, se desarrolló en las calles del Cusco una colorida y masiva marcha convocada por todos los estamentos de la Universidad contra la Ley número 29164 promovida por el Congresista Bruce, el propio gobierno y ante el silencio de los congresistas cusqueños. Dicha ley, es parte de una seguidilla de leyes que buscan "concesionar" los monumentos aequeológicos. En este caso se trata de permitir la construcción de infraestructura privada de servicios en los alrededores de dicho patrimonio.

La repartija no es sólo de los recursos naturales, de la fuerza de trabajo, de las privatizadas empresas públicas: alcanza también los recursos culturales. En el Cusco la iglesia controlada por el Opus Dei maneja los monumentos religiosos, ganando sumas millonarias, el tren a Machu Picchu es un monopolio depredador que permanentemente maltrata a los visitantes locales o a los pobladores de la zona siendo su "concesión" un regalito de la época fujimorista. Al parecer el propio congresista Bruce tendría sus intereses en juego. Mientras tanto, el INC dirigido por la Sra Bákula, reconocida integrante de la secta católica Opus Dei hace parte también de este juego y este viernes vendría a sustentar los beneficios de estas leyes.

LA REPRESIÓN SE PREPARA DE CARA A LA CUMBRE DE LA APEC

Esta entusiasta y animosa marcha se vió invadida por la violencia cuando enardecidos estudiantes, decidieron dirigirse hacia el local del Partido Aprista a hacer sentir su protesta, hallándose, lamentablemente menores de edad que asistían a un curso de vacaciones útiles en dicho local. La policía lejos de intervenir para detener cualquier agresión caldeó más los ánimos y finalmente arremetió con brutalidad no solamente contra los estudiantes sino también contra los periodistas, propinando a diestra y siniestra patadas y cachiporrasos, además de haber sido "gaseados" con lacrimógenas.

Esta evideente provocación pretendía hacer lo que hace tiempo es una política sistemática: criminalizar a las organizaciones sociales, criminalizar sus justas protestas y desatar una feroz represión supuestamente legitimada en la ilegalidad de las mismas. Estos dispositivos represivos se estarían además preparando de cara a las cumbres internacionales que se desarrollarám a lo largo de este año y que no tienen más propósitos que seguir intensificando el "libre comercio" en desmedro de nuestros pueblos.

EL APRA NO CUMPLE SUS PROMESAS ELECTORALES, PERO SI SUS AMENAZAS CRIMINALES

En pleno forcejeo en inmediaciones del local aprista, un joven dirigente aprista, fiel a la tradición matonezca de su partido amenazó a los marchantes. Su nombre, Hernert Pachaco. Este disciplinado militante lanzó una amenaza que horas más tarde se cumpliría contra dos estudiantes de Ciencias de la Comunicación en su local gremial en la Universidad. "Por esto tenemos que enfriarnos por lo menos a dos". Esta mañana, los medios de comunicación, daban a conocer que dos estusdiantes fueron salvajemente golpeados y que uno incluso habría sido acuchillado. "Ese es el APRA, que les parece".

AUMENTA EL HARTAZGO SOCIAL

La animosidad en la marcha, que no es sino un adelaneto de lo que puede ser la marcha del día 28 a la que se sumarán diversos gremios contra la ley aludida, es expresión dedl cansancio frente a las fechrías que se hacen desdee el gobierno para deefendeer úbnicamente los intereses del capital. Mientras tanto, el pujante Cusco turístico es un espejo de la polarización social que representa la globalizazción neoliberal. Mucha riqueza, en manos de inversionistas privados que son mayoritariamente de fuera, una ciudad en sus alrededdores completamente abandonada, y con una población migrante o local en las periferías sumida en la pobreza, la mayoría ded eellos quechuahablantes y de orígen rural.

Alvaro Campana Ocampo
DNI 10273925

domingo, 16 de diciembre de 2007

Los Nuevos Perros del Hortelano de Alberto Adrianzén

Disidencias. Los nuevos perros del hortelano
Alberto Adrianzén M.


Hace unos días un amigo comentando las declaraciones del empresario José Chlimper, dijo que las mismas tenían un lado positivo: permiten abrir una discusión política y mostrar a los empresarios (o a una mayoría de ellos) tal como son. Mi punto de vista es contrario. Creo, más bien, que una persona civilizada y democrática, en ese orden, tiene la obligación de abstenerse de hablar como Chlimper.

Con ello no quiero justificar, menos promover, lo que podemos llamar la hipocresía y la mentira sociales, recursos, por lo demás, que los individuos emplean a menudo en una sociedad y que, en algunos casos, suelen ser calificados, como diría una canción de Joaquín Sabina, de mentiras piadosas. Los silencios muchas veces expresan y dicen más cosas que las propias palabras. Además, es mejor ser dueño de los silencios que esclavos de las palabras. Y esto es válido sobre todo para los políticos y para los llamados líderes de opinión como pretende ser el señor Chlimper.

Como es público Chlimper ha dicho:"He sido informado que el Presidente de la República le encargó el problema (se refiere a la huelga de los estibadores del puerto del Callao) al primer ministro… Me pongo a disposición de él no como el presidente del directorio de Agrotas (me imagino que es su empresa) ni como dirigente sino como Pepe Chlímper con mis armas (dice que son varias) con la licencia de Dicscamec para el jueves a las 6 de la tarde ir a tomar el puerto del Callao. Porque si la Marina no puede, yo la voy a tomar" (El Comercio 29/11/2007).

En otro momento afirmó que no era posible que 150 mil trabajadores pierdan "porque 600 o 700 malnacidos estén apoderándose del puerto del Callao… yo prefiero morir en el puerto del Callao antes de que ellos sigan ocupándolo como si fuese una fuerza de ocupación de un país vecino. Señor Saavedra yo quiero recibir las bombas molotov si es que mañana usted no entrega de regreso el puerto del Callao…".(ibid). Sin embargo, lo más importante es lo que dijo al final: "No estoy amenazando. Estoy haciendo uso de una invitación, de una convocatoria política, Los empresarios no podemos seguir simplemente declarando y haciendo notas de prensa".

El asunto Chlimper, por llamarlo de algún modo, va más allá de lo dicho hasta aquí. Ludwig Wittgenstein dice que imaginar un lenguaje es también imaginar una forma de vida. Por eso las palabras del empresario Chlimper no solo tienen el problema de que son dichas o enunciadas de una manera impune sino también que suponen la propuesta de una forma de vida (política) determinada, la que puede calificarse sin ninguna exageración de fascista.

Esta mentalidad fascistoide no solo proviene de considerar al otro simplemente como un "malnacido" sino también –disculpen la obviedad– porque se está defendiendo unos intereses muy distintos al de los "malnacidos" (o trabajadores). Cuando Chlimper nos dice que está defendiendo el 8% de las utilidades de sus diez mil trabajadores, lo que en realidad nos quiere decir es que está protegiendo el 92% de sus utilidades. En este contexto Chlimper ha encontrado que la mejor manera de resguardar sus intereses y los de su clase es a través de formas paramilitares.

Carlos Marx dice que "el hombre lleva su nexo con la sociedad en el bolsillo". Y eso lo saben perfectamente el señor Chlimper y otros como él. De ahí que haya decidido defender su bolsillo o mejor dicho su dinero con las armas. Es como decir: o mi plata o tu vida (malnacido). Por eso, si alguien considera la lucha de clases cosa del pasado, que escuchen bien a José Chlimper.

Sin embargo, hay otra pregunta; por qué este tipo de declaraciones hoy son posibles. Tengo la impresión, más allá de los deslindes que hace Jorge del Castillo cada cierto tiempo, que es el poder mismo el que promueve este lenguaje o, mejor dicho, este estilo de vida.

En la CADE última, el Presidente García les dijo a los empresarios que no contraten a asesores ex izquierdistas porque son pesimistas: "Hasta los ricos y empresarios buscan a los ex izquierdistas para asustarse entre ellos, sigan escuchándolos y verán que no invertirán un sol". Para luego decirles lo que "ustedes necesitan son personas que les inyecten valor y no temor". Chlimper es acaso el modelo de asesor propuesto por el presidente García para los empresarios. Alguien que infunde valor y no temor, y que está dispuesto a defender con las armas su bolsillo. Son algo así como una nueva raza de perros (armados) del hortelano: se comen todo y no dejan que el resto coma algo.

viernes, 14 de diciembre de 2007

Frente a la prensa fascista que pretende cri minalizar la voz diferente

Amigos y amigas todas:

Si de algo me siento responsable en mi vida, y creo hice seriamente, es luchar contra la dictadura fijimorista. Y me preocupa lo poco que hemos ganado con ello, pues dificilmente podemos decir que esto es una democracia cuando se dan leyes para criminalizar la protesta social y se usan los grandes medios de comunicación (cosa que no me sorprende pues en este país no hay un uso democrático de los medios masivos de comunicación) para crear cortinas de humo y lanzar fáciles acusaciones cuando alguien tiene una opinión diferente.

No con sorpresa, pero si con indignación, me enteré que la semana pasada, en esos pasquines llamados Correo y La Razón -caja de resonancia del Fujimorismo en pleno juicio al dictador- se había publicado una nota sobre los vínculos en el país entre el Chavismo, ex presos del MRTA, y como en una bolsa a una serie de personas y organizaciones que hacen propaganda ideológica chavista en el país. Se hablaba de la Coordinadora Continental Bolivariana (CCB) por un lado, de los Círculos Bolivarianos, y en otro recuadro se hablaba sobre las Casas del Alba que un congresista nacionalista defendía, y como confundiéndolas a una serie de personas en la lista de los Directivos de la CCB en cuyos cargos representativos están ex presos del MRTA. Osea, lo que daban a entender es el rebrote de las ideologías castristas mezcladas con bolivarianismo, sancochadas con nacionalistas y vinculadas a "terroristas". Todo esto ad portas del juicio a su líder y con la confirmación de estos "hechos" (¿?) del paralamentario fujimorista Rolando Sousa.

La demostración de una política sistemática en este sentido es la información que se propagara a través de diversos medios sobre la presencia senderista en las universidades. Recuerdo específicamente que en canal N se hablaba de grupos "marxistas" y de personajes entre los que se implicaba a Martín Colán en la Universidad de San Marcos. Inmediatamente, si uno conoce a Martín Colán, sabe lo burdo de la manipulación con que se presentan las noticias. Colán es un dirigente del PC-Unidad que nada tiene que ver con Sendero y cuya organización es más bien una de las más importantes de la CGTP.

Pero, no sólo considero que esto sea una cortina de humo. Junto a la criminalización de las protestas sociales, también se apunta a la criminalización de personas y organizaciones que tiene una perspectiva diferente, con la transmisión permanente de mensajes mackartistas, y la censura -a través de la adjetivación de terroristas o seguidores del diablo Hugo Chávez- de quienes tenemos una voz diferente.

El caso, y remitiéndome a los hechos, y con la penosa tarea de aclarar a estos "periodistas" sobre la información presentada, pues apareció mi nombre en la lista vinculada a la CCB, debo decir lo siguiente:

a) No soy directivo ni activista de la Coordinadora Continental Bolivariana. El serlo no creo sea un delito, ni tampoco que sus directivos sean ciudadanos que pagaron por sus responsabilidades penales en prisión y hoy tiene los mismos derechos que otros ciudadanos. Alguna vez fui invitado a participar de sus actividades, en las que se hablaba de la situación del continente y de lo que viene ocurriendo en Venezuela. Sin embargo, no me siento representado por la CCB, y algunas consideraciones polítcas que tiene.
b) Hasta donde yo sé, el gobierno venezolano auspicia una organización continental propia denominada Congreso Bolivariano de los Pueblos (CBP), en la que se encuentran representadas diversas organizaciones de la izquierda social y política del continente. Y más bien, tengo entendido, también tiene fuertes diferencias con la CCB. Entonces debo afirmar casi con total seguridad que no hay vínculo entre el gobierno venezolano y la CCB más allá de la simpatía que pueda tener cualquiera de sus miembros con Chávez o el proceso venezolano.
c) Los círculos bolivarianos y las Casas del Alba (intermediarios para llevar a gente en extrema pobreza a Venezuela, que no atiende en cuanto a la salud el Estado Peruano) a los que se alude no tiene tampoco vinculación alguna con la CCB.
d) La CCB está desactivada hace ya varios meses y hace mucho tiempo que no tiene un local de funcionamiento ni actividades propias.

Comprendo que según estos señores "periodistas" lo políticamente correcto sea hacerle venias al Fujimorismo, al ultraderechizado gobierno de Alan García, que se defienda a las transnacionales mineras (esas que les pagan viajecitos) y a sus intermediarios peruanos, esos que siempre vendieron el Perú. Supongo que en el mismo sentido creerán más válido tenerle simpatía al gobierno narco-paramilitar de Álvaro Uribe y que se celebre el TLC con los EEUU que sólo beneficia a unos pocos y que como en México sólo favorecerá a los norteamericanos y perjudicará como siempre a los más pobres.

Pues bien, hay otros que creemos que nuestro país se merece un rumbo distinto, que el ideólogo del "perro del hortelano" tiene un discurso que las oligarquías han defendido desde hace varios siglos, que no tiene nada de novedoso y nos llevará al mismo fracaso, y que en América Latina diversos pueblos ya despertaron y se han hecho concientes de a quién sirve el modelo neoliberal. Y en muchos casos simpatizamos con ellos porque son expresión y resultado de la lucha y organización de grandes mayorías sociales, que a través de métodos democráticos, y su apuesta por defender su cultura, sus territorios, sus derechos intentan construir formas de democracia más sustantiva que los poderes fácticos del dinero les han expropiado.

Finalmente, lo que obviamente se trata de hacer es de vincularnos al "terrorismo", en particular al MRTA. Esta forma tendenciosa de presentar la información pretende de esta manera paralizar nuestras opiniones y/o actividades a través del miedo. A este respecto debo afirmar que mis convicciones están ancladas en una apuesta que pretende responder a una nueva época, época en que las guerras son funcionales al Imperio, pues este pretende plantearnos un escenario de guerra permanente. Que lo que cabe es desarrollar la resistencia democrática de las grandes mayorías de nuestros paises frente a la beligerancia y agresividad de las clases dominantes y del imperio. Que nuestra apuesta es por la vida, porque para nosotros el Capitalismo es muerte. Y que el paradigma guerrillero latinoamericano respondió a otra época, que estamos bien lejos de las lógicas militaristas y vanguardistas que desde nuestro punto de vista encarnó el MRTA.

Este deslinde, no busca ponernos a buen recaudo y bajo el paraguas de este Estado "perromuertero", que funciona sobre la base de una constitución espuria, que consagra el robo y atenta contra los intereses de la mayoría de peruanos siguiuendo su tradición. No vamos a simplificar la época atroz que nos tocó vivir con la guerra interna y que expresa esos "hondos y mortales desencuentros entre peruanos", defendiendo a un Estado que ha sido uno de sus principales protagonistas a través del uso de métodos terroristas.

Muchos de nosotros luchamos contra el fujimorismo porque queremos vivir en un país donde quepamos todos, en el que sea posible alzar nuestra voz y autodeterminarnos. Sabemos que hoy en el Perú hay un fortalecimiento de la cultura conservadora y del proyecto neoliberal, que las oligarquías vuelven. Sin embargo, también se abren las posibilidades para cambiar el rumbo histórico del país, y en este cambio deben ser protagonistas, y de hecho ya lo están siendo, las grandes mayorías.

Pido a mis amigos, a los que tengan a bien hacerlo, difundir esta comunicación. No podemos permitir que la prensa basura siga haciendo lo que le da la gana, ni permitir que las pocas libertades que nos quedan en el reino del libre mercado, nos sean fácilmente arrancadas.

Alvaro Campana Ocampo

Arriba, pensar el blanco. la geografía y el calendario de la teoría


I.- ARRIBA, PENSAR EL BLANCO.
LA GEOGRAFÍA Y EL CALENDARIO DE LA TEORÍA.

Sub comandante Marcos

“El problema con la realidad, es que no sabe nada de
teoría”
Don Durito de La Lacandona.

Elías Contreras, Comisión de Investigación del EZLN,
decía que la lucha, la nuestra al menos, podía ser
explicada como una lucha de geografías y calendarios.
Ignoro si este compañero, uno más de los muertos que
de por sí somos, imaginó siquiera que sus teorías
(”sus pensamientos”, decía él) serían presentadas al
lado de tantas luces intelectuales como las que ahora
confluyen en el suroriental estado mexicano de
Chiapas. Tampoco sé si hubiera autorizado que yo, un
subcomandante cualquiera, tomara algunos de esos
pensamientos y los expusiera públicamente.

Pero, tomando en cuenta la evidencia de nuestro bajo
“rating” mediático y teórico, creo que puedo
permitirme el tratar de exponer las bases rudimentales
de esta teoría, tan otra que es práctica.

No voy a aburrirlos contándoles el embrollo
sentimental de Elías Contreras que, como todos y todas
las zapatistas, eligió amar con desafío. Como si el
puente afectivo que se tiende hacia la otra, el otro o
lo otro no fuera ya de por sí complejo y complicado,
Elías Contreras todavía le agregó las distancias y
muros que separan los calendarios y las geografías,
además del conocimiento, es decir el respeto, de la
existencia de lo otro. Como si de esa forma él (y con
él, lo colectivo que somos) decidiera hacer todo lo
posible para que un acto tan antiguo, común y
cotidiano como la existencia del ser humano, se
convirtiera en algo extraordinario, terrible,
maravilloso.

En cambio, en lugar de contarles del complicado e
inquebrantable puente del amor de Elías Contreras por
la Magdalena (que no era ni hombre ni mujer, lo que ya
de por sí es un desafío a la lucha de género), pensé
entonces en traerles algo de la música que se toca en
las comunidades zapatistas. Por ejemplo, apenas anoche
escuché una música que el “maistro de la ceremoña”
tipificó como ritmo “corrido-cumbia-ranchera-norteña”.
¿Qué tal? Ritmo corrido-cumbia-ranchera-norteña… si
eso no es un desafío teórico, entonces no sé que lo
sea. Y no me pregunten cómo se toca o se baila eso,
porque yo no toco ni la puerta y, además, a mi
avanzada edad, en el baile tengo la gracia de un
elefante con la uña enterrada.

Hace más de dos años, en estas montañas del sureste
mexicano, en ocasión de las reuniones preparatorias de
lo que después se llamaría “La Otra Campaña”, una
mujer joven dijo, palabras más, palabras menos, “si tu
revolución no sabe bailar, no me invites a tu
revolución”. Tiempo después, pero entonces en las
montañas del noroeste de México, volví a escuchar esas
mismas palabras de la boca de un jefe indígena que se
esfuerza por mantener vivos los bailes y la cultura
toda de nuestros ancestros.

Al escuchar a la una y al otro, en tiempos distintos,
yo volteé a mirar a una de las comandantas y le dije:
“Ahí le hablan jovena”. La Comandanta no dejó de mirar
hacia la concurrencia, pero en voz baja dijo: “Urrr
Sup… Uta magre, viera que me dan pista y hasta les
dejo planito el suelo”.

Yo no les voy a estar mentirando. La verdad es que
pensé que podría traerles algunas historias de Sombra
el guerrero, de Elías Contreras y la Magdalena, de las
mujeres zapatistas, de las niñas y niños que crecen en
una realidad diferente (ojo: no mejor, no peor, sólo
diferente) a la de sus padres, marcada por otra
resistencia, y hasta les contaría un cuento de la niña
llamada “Diciembre” que, como su nombre lo indica,
nació en Noviembre. Y pensé también ponerles algunas
músicas (sin agraviar a las presentes), pero es de
todos conocida la seriedad con la que los zapatistas
abordamos los temas teóricos, así que sólo diré que
habría que encontrar alguna forma de ligar la teoría
con el amor, la música y el baile. Tal vez igual la
teoría no alcanzaría a explicar nada que valiera la
pena, pero sería más humana, porque la seriedad y el
acartonamiento no garantizan el rigor científico.

Pero, bueno, ya me estoy yendo de nuevo por otro lado.
Les decía yo que Elías Contreras, Comisión de
Investigación del EZLN, decía a su vez que nuestra
lucha podía ser entendida y explicada como una lucha
de geografías y calendarios.

En nuestra participación como “teloneros” de los
pensamientos que en estos días se congregan en este
lugar y en estas fechas, serán la geografía y el
calendario… más bien, la larga trenza que entre ambos
se anuda abajo, uno de los referentes de nuestra
palabra.

Dicen nuestros más mayores que los dioses más
primeros, los que nacieron el mundo, fueron siete; que
siete son los colores: el blanco, el amarillo, el
rojo, el verde, el azul, el café y el negro; que son
siete los puntos cardinales: el arriba y el abajo, el
delante y el detrás, el uno y el otro lado, y el
centro; y que siete son también los sentidos: oler,
gustar, tocar, ver, oír, pensar y sentir.

Siete serán entonces los hilos de esta larga trenza,
siempre inconclusa, del pensamiento zapatista.

Hablemos, pues, de La Geografía y el Calendario de la
Teoría. Para esto pensemos el color blanco allá
arriba.

***

No tenemos el dato exacto, pero en el complejo
calendario del pensamiento teórico de arriba, de sus
ciencias, técnicas y herramientas, así como de sus
análisis de las realidades, hubo un momento en que las
pautas se marcaban desde un centro geográfico y de ahí
se iban extendiendo hacia la periferia, como una
piedra arrojada en el centro de un estanque.

La piedra conceptual tocaba la superficie de la teoría
y se producía una serie de ondas que afectaban y
modificaban los distintos quehaceres científicos y
técnicos adyacentes. La consistencia del pensamiento
analítico y reflexivo hacía, y hace, que esas ondas se
mantengan definidas… hasta que una nueva piedra
conceptual cae y una nueva serie de ondas cambia la
producción teórica. La misma densidad de la producción
teórica tal vez podría explicar el por qué las ondas,
las más de las veces, no alcanzan a llegar a la
orilla, es decir, a la realidad.

“Paradigmas científicos” han llamado algunos a estos
conceptos capaces de modificar, renovar y revolucionar
el pensamiento teórico.

En esta concepción del quehacer teórico, en esta
meta-teoría, se insiste no sólo en la irrelevancia de
la realidad, también y sobre todo se alardea que se ha
prescindido completamente de ella, en un esfuerzo de
aislamiento e higiene que, dicen, merece ser
aplaudido.

La imagen del laboratorio aséptico no sólo se limitó a
las llamadas “ciencias naturales” o a las “ciencias
exactas”, no. En los últimos saltos del sistema
mundial capitalista, esta obsesión por la higiene
anti-realidad alcanzó a las llamadas “ciencias
sociales”. En la comunidad científica mundial empezó
entonces a cobrar fuerza la tesis de “si la realidad
no se comporta como indica la teoría, peor para la
realidad”.

Pero volvamos al plácido estanque de la producción
teórica y a la piedra que ha alterado su forma y
contenido.

El reconocimiento de esta aparente fragilidad del
andamiaje conceptual científico significó aceptar que
la producción teórica se renovaba continuamente,
incluso dentro de su pretendido aislamiento de la
realidad. El laboratorio (término ahora muy usado por
los llamados científicos sociales para referirse a las
luchas dentro de las sociedades) no podría nunca
reunir las condiciones ideales, por más aséptico y
esterilizado que estuviera, para garantizar la
perpetuidad que toda ley científica reclama. Y es que
resulta que en su mismo quehacer, irrumpen una y otra
vez nuevos conceptos.

En estas concepciones, la idea (el concepto, en este
caso) precede a la materia y se adjudica así a la
ciencia y la tecnología la responsabilidad de las
grandes transformaciones de la humanidad. Y la idea
tiene, según el caso, un productor o un enunciante: el
individuo, el científico en este caso.

Desde la ociosa reflexión de Descartes, la teoría de
arriba insiste en la primacía de la idea sobre la
materia. El “pienso, luego existo” definía también un
centro, el YO individual, y a lo otro como una
periferia que se veía afectada o no por la percepción
de ese YO: afecto, odio, miedo, simpatía, atracción,
repulsión. Lo que estaba fuera del alcance de la
percepción del YO era, es, inexistente.

Así, el nacimiento de este crimen mundial llamado
capitalismo es producto de la máquina de vapor y no
del despojo. Y la etapa capitalista de la
globalización neoliberal arranca con la aparición de
la informática, el internet, el teléfono celular, el
mall, la sopa instantánea, el fast food; y no con el
inicio de una nueva guerra de conquista en todo el
planeta, la IV Guerra Mundial.

En el campo de la tecnología se repite el mismo
patrón. Y se agrega que, como el concepto científico,
la técnica nace “inocente”, “libre de toda culpa”,
“inspirada en el bien de la humanidad”. Einstein no es
responsable de la bomba atómica, ni el señor Graham
Bell lo es de los fraudes vía celular del hombre más
rico del mundo, Carlos Slim. El coronel Sanders no es
responsable de las indigestiones provocadas por el
Kentucky Fried Chiken, ni el señor MacDonald de las
hamburguesas de plástico reciclado.

Esto, que algunos desarrollaron más y definieron como
“objetividad científica”, creó la imagen del
científico que permea todavía el imaginario popular:
un hombre o una mujer despeinados, con lentes, bata
blanca, con desaliño corporal y espacial, embebidos
frente a probetas y matraces burbujeantes.

El autodenominado “científico social” “compró” esa
misma imagen, con algunos cambios: en lugar de
laboratorio, un cubículo; en lugar de matraces y
probetas, libros y cuadernos; en lugar de blanca, una
bata de color oscuro; el mismo desaliño; pero agregaba
tabaco, café, brandy o cogñac (también en la ciencia
hay niveles, mi buen) y música de fondo, que eran
impensables en un laboratorio.

Sin embargo, unos y otros, enfrascados como estaban en
su objetividad y asepsia, no advirtieron la aparición
y crecimiento de los “comisarios de la ciencia”, es
decir, de los filósofos. Estos “jueces” del
conocimiento, tan objetivos y neutrales como sus
vigilados, expropiaron el criterio de cientificidad.
Como la realidad no era el referente para determinar
la verdad o falsedad de una teoría, entonces la
filosofía pasó a cumplir ese papel. Apareció así la
“filosofía de la ciencia”, es decir, la teoría de la
teoría, la meta-teoría.

Pero la llamada “ciencia social”, la hija bastarda del
conocimiento, encontró a los filósofos con sobrecarga
de trabajo o con exigencias difíciles de cumplir (del
tipo “Si A es igual a B y B es igual a C, entonces A
es igual a C”), así que cada vez más debe padecer a
los intelectuales de la academia como censores y
comisarios.



Mmh… creo que con lo anterior ya demostré que puedo
ser tan oscuro e incomprensible como cualquier teórico
que se respete, pero estoy seguro de que hay una forma
más sencilla de seguir con esto.

Así que ahí les voy, nomás háganse a un ladito, no los
vaya yo a salpicar.

En resumen, a consecuencia de este calendario y esta
geografía, resulta que allá arriba la producción
teórica no es más que una moda que se piensa, ve,
huele, gusta, toca, escucha y siente en los espacios
de la academia, los laboratorios y los institutos
especializados.

O sea que la teoría es una moda que tiene en las tesis
(de posgrado, mi buen, también en la academia hay
niveles), las conferencias, las revistas
especializadas y los libros, los sustitutos de las
revistas de moda. Los coloquios suplen el lugar de las
exhibiciones de modas, y ahí los ponentes hacen lo
mismo que las modelos en la pasarela, es decir,
exhiben su anorexia, en este caso, su delgadez
intelectual.

Tomad cada momento del surgimiento de uno de esos
paradigmas y encontrareis un centro intelectual que se
disputa la primicia. Las universidades europeas y los
institutos tecnológicos de Norteamérica repiten el
listado de la moda: París, Roma, Londres, Nueva York
(lo lamento si rompo alguna ilusión, pero no aparecen
el Tec de Monterrey, ni la Ibero, ni la UDLA).

Con esto quiero decir que el mundo científico
construyó una torre de cristal (pero plomado), con sus
propias leyes y adornado con los vitrales
churriguerescos que elaboran los intelectuales ad hoc.

A ese mundo, a esa torre y sus pent-houses, no podrá
acceder la realidad hasta que acredite estudios de
posgrado y un currículum, presten atención, tan
abultado como la billetera.

Así se nos presenta al común de la gente, y así se
representa a sí misma la comunidad científica.

Pero una mirada atenta y crítica, una de ésas que
tanto escasean ahora, permitiría ver lo que en
realidad ocurre.

Si el nuevo paradigma es el mercado y la imagen
idílica de la modernidad es el mall o el centro
comercial, imaginemos entonces una sucesión de
estantes llenos de ideas, o mejor aún, una tienda
departamental con teorías para cada ocasión. No
costará trabajo entonces imaginar al gran capitalista
o al gobernante en turno recorriendo los pasillos,
sopesando precios y calidades de los distintos
pensamientos, y adquiriendo aquellos que se adapten
mejor a sus necesidades.

Allá arriba, toda teoría que se respete debe cumplir
una doble función: por un lado: desplazar la
responsabilidad de un hecho con una argumentación, que
no por elaborada es menos ridícula; y, por el otro,
ocultar la realidad (es decir, garantizar la
impunidad).

En la explicación de la desgracia aparecen ejemplos:

El señor Calderón (todavía algunos desubicados lo
consideran el presidente de México), disfrazado como
militar, encuentra en la teoría lunática la
explicación de las catástrofes que asolaron Tabasco y
Chiapas (como antes a Sonora y Sinaloa) y ordena a sus
tropas que le consigan la capacidad de convencimiento
que no ha podido construir sobre ese castillo de
naipes trucados que fue la elección presidencial del
2006. Su fracaso, tan poco informado en los medios,
era previsible: consigue más el Teletón que el Estado
Mayor presidencial. Desplazando la responsabilidad a
la luna (quien, dicho sea de paso, es rencorosa, como
lo contará la leyenda del origen de Sombra, el
guerrero –pero eso será, si es que es, otro día-),
Calderón oculta su responsabilidad y la de quienes lo
antecedieron. Resultado: se crea una comisión para
investigar… astronomía, y darle así, además del pobre
de las armas, algún sustento legítimo a este émulo de
Huerta y amante, según confesión propia, de los juegos
cibernéticos militares. Seguramente, si la luna se
niega a aceptar su culpabilidad, el titular del IV
Reich le dirá, con la mirada dura y decidida: “¡bájate
o mando por ti!”.

El señor Héctor Aguilar Camín, el prototipo del
intelectual no de arriba (él que más quisiera) sino
arribista, reescribe el “Libro Blanco” con que la PGR
zedillista quiso explicar, sin éxito alguno, la
matanza de Acteal (que este 22 de diciembre cumple 10
años sin verdad ni justicia). Fiel al patrón en turno,
Aguilar Camín busca, inútilmente, desviar la
indignación que de nuevo se levanta, ocultando un
crimen de Estado y desplazando la responsabilidad se
los asesinatos… a los muertos.

Felipe Calderón y Héctor Aguilar Camín, uno vestido
cómicamente de militar y otro patéticamente disfrazado
de intelectual. El primero maldiciendo a quien le
recomendó comprar la teoría de la luna, y el segundo
recorriendo oficinas gubernamentales y cuarteles
militares ofreciendo en venta su inútil detergente
para limpiar las manchas de sangre.

Es ésta, la teoría blanca e impoluta de arriba, la que
domina en el decadente mundo científico. Frente a cada
uno de sus estallidos teóricos, también llamados
pomposamente “revoluciones científicas”, el
pensamiento progresista en general se ha visto
obligado a remar a contracorriente. Con el par de
remos de la crítica y la honestidad, los pensadores (o
teóricos, aunque es común usar este término como
descalificativo) de izquierda deben cuestionar el alud
de evidencias que, con el disfraz de la cientificidad,
sepultan la realidad.

El referente de este quehacer crítico es la ciencia
social. Pero si ésta se limita a expresar deseos,
juicios, condenas y recetas (como ahora hacen algunos
teóricos de la izquierda en México), en lugar de
tratar de entender para tratar de explicar, su
producción teórica no sólo resulta incapaz, sino, las
más de la veces, patética.

Es entonces cuando la distancia entre teoría y
realidad no sólo se convierte en un abismo, también
presenta el triste espectáculo de autodenominados
científicos sociales arrojándose con singular alegría
al vacío conceptual.

Tal vez alguno, alguna, de quienes nos escuchan o
leen, conozcan esos comerciales que anuncian productos
para adelgazar sin hacer ejercicio y atascándose de
garnachas y comida rica en “hidrocarburos”. Sé que es
poco probable que alguien de aquí sepa de ello, pues
estoy seguro de que se encuentran inmersos en
cuestiones realmente importantes de la teoría, así que
permitan que les dé un ejemplo: hay un anuncio de una
galleta que si se come, a ellas les puede dar la
figura de Angelina Jolie (suspiro), y ellos pueden
llegar a tener el cuerpo atlético del SupMarcos
(¡arrrrrroz con leche!)… ¡un momento! ¿yo escribí eso
que acabo de decir? Mmh… no, no lo creo, mi modestia
es legendaria, así que borren esa parte de sus
apuntes. ¿En qué estaba? ¡Ah sí!, en la galleta que
les dará una figura espectacular y eso sin hacer más
ejercicio que el de llevar el producto a la boca y
masticarlo.

De la misma forma, en los últimos años ha cobrado
fuerza, en el medio intelectual progresista de México,
la idea de que se puede transformar las relaciones
sociales sin luchar y sin tocar los privilegios de que
disfrutan los poderosos. Sólo es necesario tachar una
boleta electoral y ¡zaz!, el país se transforma,
proliferan las pistas de hielo y las playas
artificiales, las carreras de autos en Reforma, los
periféricos con segundo piso incluido y las
construcciones del bicentenario (¿ha notado usted que
no se habla del centenario?). Vaya, ni siquiera es
necesario vigilar la elección para que no se convierta
en un fraude y en una película documentándola.

La sumisión con que esto fue adquirido, digerido y
difundido por buena parte de la intelectualidad
progresista de México no debiera extrañar, sobre todo
si se toma en cuenta que lo otro, pensar, analizar,
debatir y criticar, cuesta más, es decir, es más caro.

Lo que sorprende es la virulencia y ruindad con la que
atacaron y atacan a quien no se traga esa galleta
dietética, perdón, esa rueda de molino.

Les doy otro ejemplo:

En la Ciudad de México se ha realizado un despojo
impecable y ha obtenido el apoyo y/o el silencio
cómplice de esa intelectualidad.

Un gobierno de “izquierda moderna” ha conseguido lo
que la derecha no había podido: despojar a la ciudad y
al país del Zócalo.

Sin necesidad de leyes reguladoras de marchas y
mítines, sin necesidad de las firmas que los panistas
hubieron de falsificar, el gobierno de Marcelo Ebrard
toma el Zócalo, lo entrega a empresas comerciales (por
ahí leímos que era de alabar que no le hubiera costado
nada al gobierno del DF y que todo hubiera sido
costeado por empresas privadas que, por cierto,
incluyen a una de las televisoras “vetadas” por el
lopezobradorismo), se construye una pista de hielo y
¡zaz!, cuando menos durante dos meses, nada de mítines
o manifestaciones en esa plaza que el movimiento
estudiantil de 1968 arrancó a las celebraciones
oficiales.

No más CND-lópezobradorista, no más invasiones de
turbas a la catedral, nada de gritos que no sean los
de quienes se caen, nada de mítines ni marchas, no más
gritos, pancartas, indignación.

Para los 10 meses restantes del año, el “izquierdoso”
Ebrard ya tiene pensados nuevos proyectos que hagan
sentir a los capitalinos que están en alguna otra
metrópoli muy “chic”.

Hace apenas unos días, el llamado FNCR descubrió que
la marcha que había convocado para el Zócalo no podría
realizarse porque la pista de hielo lo ocupaba.

No protestaron contra ese despojo, simplemente
cambiaron de lugar. Después de todo, no había por qué
interferir en el espíritu neoyorkino que ahora se
respira en el DF… ni en las ventas de patines de hielo
en los grandes centros comerciales.

No sólo no se impidió el despojo, no sólo no se
criticó, además se aplaudió y celebró con fotos a
color en primera plana, crónicas y entrevistas, este
evento “histórico” que le ahorró a los defeños las
largas colas para obtener la visa norteamericana, y el
costo del transporte y el hospedaje en la Nueva York
de las películas que ven Marcelo Ebrard y su aspirante
a Cristina Kirchner autóctona.

Si esto recuerda el método de “pan y circo” tan caro a
los gobiernos priístas, se olvida que sigue faltando
el alimento, porque el único PAN que hay es el partido
que ahora se amarra a la caída de Calderón Hinojosa,
con el que toda la clase política se relaciona en
privado y se deslinda en público.

Todo eso se pasa y se celebra porque el señor Ebrard
no se ha tomado (todavía) la foto con Felipe Calderón
y porque dice que es de izquierda… aunque gobierne
como de derecha, con desalojos y despojos disfrazados
de espectáculo y orden.

¿Y estos intelectuales de izquierda?

Bueno, pues aplausos para el desalojo de los barrios
(con acusaciones de narcotráfico que nunca fueron
probadas), más aplausos para el desalojo del comercio
ambulante en el centro histórico (para acabar de
entregarlo a la iniciativa privada), más aplausos a
las edecanes en la carrera de autos en la avenida
Reforma…

/¡Qué cambio, mi buen!, de las carpas “all included”
del plantón contra el fraude, al glamur de la
velocidad en un deporte tan de masas, tan popular y
tan sin patrocinio como es el de las carreras de
autos; del “grito de los libres” contra el espurio, a
aspirar a ser subsede de la olimpiada de invierno;
¡no, mi buen! ¡no importa si eso no es de izquierda,
pero de que apantalla, apantalla!; mire, estos patines
los tengo en varias combinaciones: tricolores para los
nostálgicos, azules para los persignados, y amarillo
con negro para los ingenuos; hay también con los
colores de la chiquillada, digo, de lo perdido lo que
aparezca, ¿no cree? Ahora que, eso sí, el patinaje
sobre hielo es para gente esbelta, así que le incluyo
estas galletas que lo dejan más delgado que con un
apretujón en el metro en hora pico. ¿Qué? ¿Es usted
skater@? ¿No le digo? Por eso este país no progresa,
donde quiera abunda la gente sucia, fea, mala y, para
acabarla de amolar, naca. Órale, siquiera deme lo del
fondo de desempleo y no le digo a nadie… /

Frente al desalojo de familias en el barrio bravo de
Tepito, el silencio o el razonamiento frívolo y
servil: “se está combatiendo a la delincuencia”,
señaló un intelectual y fallido suspirante a la
rectoría de la UNAM, y una foto en primera plana
mostraba a una niña sentada sobre los pocos muebles
que su familia rescató de uno de los desalojos. La
filosofía Rudolph Giulianni, importada de Nueva York
(como la pista de hielo) por López Obrador con la
coartada de “primero los pobres”, ahora hecha
argumentación intelectual: esa niña era una
narcotraficante en potencia… ahora es… nadie.

Ya no se quiere ocultar que la llamada izquierda
institucional no es de izquierda, ahora se presenta
como una virtud, de la misma forma que se anuncia un
café descafeinado con la virtud de que no desvela y no
sabe a café.

Es esta izquierda a la que algunos intelectuales
progresistas (lo que sea de cada quien, los hombres
son ahí la mayoría) presentan como el único referente
aceptable, maduro, responsable, deseable y posible
para la transformación social.

Sin embargo, y afortunadamente, no todo el pensamiento
progresista es “bien portado”.

Algunos hombres y mujeres han hecho del pensamiento
analítico y reflexivo, palabra incómoda y a
contrapelo. En estos días podremos escuchar a algunas
de estas pensadoras y pensadores. No están todos los
que son, ni son todos los que están, pero el saber de
su navegar río arriba en el cauce del conocimiento, es
un alivio para quienes a veces imaginamos que no
estamos solos.

Por eso saludo en esta primera ronda a Immanuel
Wallerstein y a Carlos Aguirre Rojas.

Reflexionando sobre algo del trabajo teórico de ellos,
presentamos…

ALGUNAS TESIS SOBRE LA LUCHA ANTISISTÉMICA.

UNO.- No se puede entender y explicar el sistema
capitalista sin el concepto de guerra. Su
supervivencia y su crecimiento dependen
primordialmente de la guerra y de todo lo que a ella
se asocia e implica. Por medio de ella y en ella, el
capitalismo despoja, explota, reprime y discrimina. En
la etapa de globalización neoliberal, el capitalismo
hace la guerra a la humanidad entera.

DOS.- Para aumentar sus ganancias, los capitalistas no
sólo recurren a la reducción de costos de producción o
al aumento de precios de venta de las mercancías. Esto
es cierto, pero incompleto. Hay cuando menos tres
formas más: una es el aumento de la productividad;
otra es la producción de nuevas mercancías; una más es
la apertura de nuevos mercados.

TRES.- La producción de nuevas mercancías y la
apertura de nuevos mercados se consiguen ahora con la
conquista y reconquista de territorios y espacios
sociales que antes no tenían interés para el capital.
Conocimientos ancestrales y códigos genéticos, además
de recursos naturales como el agua, los bosques y el
aire son ahora mercancías con mercados abiertos o por
crear. Quienes se encuentra en los espacios y
territorios con estas y otras mercancías, son,
quiéranlo o no, enemigos del capital.

CUATRO.- El Capitalismo no tiene como destino
inevitable su autodestrucción, a menos que incluya al
mundo entero. Las versiones apocalípticas sobre que el
sistema colapsará por sí mismo son erróneas. Como
indígenas llevamos varios siglos escuchando profecías
en ese sentido.

CINCO.- La destrucción del sistema capitalista sólo se
realizará si uno o muchos movimientos lo enfrentan y
derrotan en su núcleo central, es decir, en la
propiedad privada de los medios de producción y de
cambio

SEIS.- Las transformaciones reales de una sociedad, es
decir, de las relaciones sociales en un momento
histórico, como bien lo señala Wallerstein en algunos
de sus textos, son las que van dirigidas contra el
sistema en su conjunto. Actualmente no son posibles
los parches o las reformas. En cambio son posibles y
necesarios los movimientos antisistémicos.

SIETE.- Las grandes transformaciones no empiezan
arriba ni con hechos monumentales y épicos, sino con
movimientos pequeños en su forma y que aparecen como
irrelevantes para el político y el analista de arriba.
La historia no se transforma a partir de plazas llenas
o muchedumbres indignadas sino, como lo señala Carlos
Aguirre Rojas, a partir de la conciencia organizada de
grupos y colectivos que se conocen y reconocen
mutuamente, abajo y a la izquierda, y construyen otra
política.

Habría, creemos nosotros, nosotras, que desalambrar la
teoría, y hacerlo con la práctica. Pero eso tal vez lo
pueda explicar mejor Do Daniel Viglietti esta noche,
cuando asuma la parte de culpa que tiene de que yo
esté detrás de este pasamontañas, en lugar de estar
detrás de una guitarra intentando el ritmo
corrido-cumbi-ranchera-norteña.

Así las cosas, creo que siempre sí. Daniel Viglietti
cantará esta noche, así que habrá música y baile.

Tal vez lleguen también, en estos días, Elías
Contreras, la Magdalena, Sombra, Diciembre y las
mujeres zapatistas.

Y tal vez Andrés Aubry sonría viendo y escuchando
todo, contento de no estar en esta mesa donde nunca
acababa de decir lo que tenía que decirnos, porque se
le iba la vida agradeciendo e, invariablemente, a
mitad de su ponencia le pasaban el papelito de
“tiempo”.

Así que, antes de que me lo pasen a mí, gracias, nos
vemos en la tarde.

Subcomandante Insurgente Marcos.
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México.