lunes, 24 de marzo de 2008

Uribe-EEUU Cartas Ocultas/ Javier Diez Canseco

contracorriente. Uribe-EEUU: cartas ocultas
Javier Diez Canseco

Tras el conflicto desatado por la intervención militar colombiana en Ecuador -contra un campamento donde murió el comandante de las FARC y principal negociador de la liberación de rehenes, Raúl Reyes- parece haber un juego de ajedrez más complejo que el que parece: promover la reelección de Uribe en Colombia, quebrar la posibilidad de lograr un acuerdo humanitario respecto a los rehenes, frustrar las condiciones para abrir un acuerdo político al conflicto e imponer la "solución" guerrerista de Uribe y el Plan Colombia de los EEUU, que ya invirtió más de US$ 5,400 millones en ese proyecto.
Un elemento que casi no se ha tratado -y sobre el que Hans Dietrech hace énfasis en el análisis- en América Latina es el que refiere a los avances que se han venido dando en concordancia con el avance de las fuerzas populares y los gobiernos que luchan por la soberanía de los países sudamericanos, para desarrollar lo que algunos han llamado un bloque militar regional: un acuerdo militar regional distinto al TIAR, sometido a la tutela norteamericana, que genere condiciones de efectiva soberanía en la región.
En octubre 2008 debe constituirse un Consejo Sudamericano de Defensa (teniendo como ejes a Brasil, Venezuela y Argentina) que abriría las puertas para que los países de la región dejen de depender de potencias extranjeras en materia de defensa, como lo anunció el mes pasado el ministro de Defensa del Brasil, Nelson Jobim. Cabe resaltar que esta decisión ha ido de la mano con otras importantes decisiones del gobierno de Lula: construir el primer submarino nuclear brasileño, con apoyo francés y de la tecnología nuclear argentina, y declarar que la soberanía de la Amazonía "no es negociable".
El esfuerzo por constituir un bloque militar regional es un componente básico de un esfuerzo integracionista sudamericano que incluye esfuerzos de integración económica, política y cultural como el Banco del Sur (como Banco de Desarrollo), la integración vial y energética que se prepara, y los esfuerzos de coordinar políticas educativas, de salud y culturales que nos den terreno propio ante la dependencia de los EEUU. Una integración regional soberana no puede excluir la dimensión militar. En ello ha jugado importante papel, junto a Brasil, la visión de Chávez en Venezuela que llegó a plantear, aunque sin que se concrete hasta ahora, la necesidad de una Academia de Guerra Latinoamericana y contribuyó a proponer ideas como la de una "Organización de un Tratado del Atlántico Sur" (OTAS) alternativa al TIAR, con Brasil y Argentina. Algunas de estas iniciativas -propuestas desde el 2001 y 2004- parecen madurar en la idea de este Consejo de Defensa, como alianza defensiva y soberana, con la decisiva participación de Brasil, Argentina y Venezuela.
Y es que habría que ser ingenuos para no ver los intereses norteamericanos sobre el petróleo, el gas, los recursos naturales de América del Sur, Venezuela, Bolivia y los países amazónicos, así como las fuentes de agua del Amazonas y del Paraguay. Y, ciertamente, es alrededor de buscar garantizar estos intereses y el control sobre estos recursos que los EEUU preparan la reactivación de su IV Flota Naval y que apuntan a fortalecer el Plan Colombia (incluyendo una nueva flota de aviones israelíes) y la alianza militar con Chile.
Este proceso de integración, que incluye lo militar, constituye un importante avance en el ejercicio de soberanía efectiva de los países de América del Sur y un factor clave para evitar las pretensiones de escindir varios países -separando ciertas provincias o regiones- para controlar sus recursos naturales fundamentales, como lo que pretenden con las provincias de la media luna en Bolivia -ricas en recursos naturales- y con el plan de traerse abajo al gobierno de Evo Morales, para seguir luego con Chávez en Venezuela y Correa en Ecuador. Se trata de evitar la balcanización de varios países sudamericanos en función del interés norteamericano de controlar recursos fundamentales. Un esfuerzo por mantener nuestro carácter de Estados-Nación frente a los intereses imperiales.
Poca duda cabe que los norteamericanos han jugado la carta del conflicto Ecuador-Colombia, con la agresión militar de Uribe, para desarticular estos procesos, y las incipientes alianzas militares soberanas en curso. Tocaría a Brasil encabezar un bloque de países amigos de la paz en Colombia que retome el camino de propiciar una solución negociada para la guerra en ese país y para evitar las maniobras divisionistas y guerreristas del imperio, así como para frenar los afanes golpistas y desestabilizadores que se vienen imponiendo contra los gobiernos progresistas y antiimperialistas de la región, y a todos nuestros pueblos jugarse en esa perspectiva.

carta a propósito de lo publicado en la República el sábado 22 de marzo

La fotografía publicada en el diario La República el día 22 de este mes, en un reportaje sobre supuestos vínculos entre Roque Gonzales La Rosa , La Coordinadora Continental Bolivariana, el MRTA y las FARC, en la que aparecen mi imagen y mi nombre, publicada en tal contexto resulta poco menos que tendenciosa e insidiosa. La intención del reportero pareciera querer mostrar a todas las personas que fuimos fotografiadas en un evento público como “terroristas” vinculados a las FARC. Resulta lamentable de un periódico que se autoproclamó siempre “progresista”, actúe con tal irresponsabilidad haciendo eco de la Campaña Macarthista que se vive en esta coyuntura, en la que se viene criminalizando a todos los que piensan de manera distinta.

Leyes que permiten el asesinato de campesinos por parte de la policía y que criminalizan abiertamente la protesta social, la detención ilegal de personas –muchas de ellas ancianas- que participaban en un evento público en otro país, el pretender vincular la detención de dos miembros de las FARC con las legítimas luchas de los pueblos de la selva –versión que por otro lado es contrariada por el Canciller- , autoridades que hablan de “contrabandos ideológicos”, entre otros argumentos, son parte de una estrategia para descalificar a los que cada vez más rechazan el modelo neoliberal y creen que es posible un país realmente democrático, además de levantar cortinas de humo ante el evidente descrédito que sufre el gobierno y la crisis de legitimidad del neoliberalismo. De comunistas y ecologistas “perros del hortelano”, hemos pasado a que el responsable de todo es Chávez, las Casas ALBA, y ahora las FARC. De la campaña mediática pasamos a la implantación peligrosa de un “neoliberalismo armado”.

En mi caso debo señalar que discrepo de los planteamientos de la CCB , y rechazo los métodos y proyectos de las FARC o el MRTA (si es que este todavía existe). De la misma forma que repudio el “terrorismo de Estado” que hoy se usa para mantener un modelo de democracia restringida, y de privilegios para unos pocos. Quienes apostamos por una democracia sustantiva, la paz, la vida, no podemos permitir que las pocas libertades que nos quedan en el reino del libre mercado, nos sean fácilmente arrancadas. Por ello, considero que es necesario rechazar con todo vigor aquellos intentos tanto mediáticos como políticos fascistoides que pretenden violentar nuestros más básicos derechos fundamentales.

Álvaro Campana Ocampo
DNI 10273925

domingo, 23 de marzo de 2008

El Macarthismo a la Peruana/ Alberto Adrianzen

Disidencias. El macarthismo peruano
Alberto Adrianzén M. (*)


El Perú debe ser el único país de la región donde el antichavismo alcanza niveles delirantes. El Congreso, luego de una votación que sorprende a propios y extraños, aprobó por unanimidad investigar por tercera vez a las llamadas Casas del Alba. Los responsables principales -porque en verdad todos los que votaron son responsables- son el fujimorismo, la derecha, algunos medios y el propio gobierno que han creado un clima de histeria macarthista. Sólo les faltó establecer, porque a eso nos encaminamos, un Comité de Actividades Antiperuanas, similar al que creó el senador norteamericano Joseph McCarthy en su país.

Personalmente no comparto las ideas de los llamados Círculos Bolivarianos, tampoco las de la Coordinara Continental Bolivariana y me siento lejano de aquellos que promueven las Casas del Alba. Incluso estoy de acuerdo con el pedido de formalización que acaba de hacer nuestra Cancillería sobre la ayuda venezolana al país. Sin embargo, ese no es el problema principal. Lo que hoy viene sucediendo es una campaña abiertamente macarthista que busca vincular a todos los opositores con el chavismo -y si es posible con el senderismo o con el MRTA- para así meter miedo a la población, justificar una represión política e ideológica y suprimir a futuros adversarios en las próximas elecciones.

No es extraño que en medio de este aquelarre autoritario el ministro de Defensa, Ántero Flores Aráoz, acabe proponiendo una nueva legislación para prevenir lo que llama "contrabando ideológico". Es decir, una suerte de versión política de lo que son los ataques preventivos de la famosa Doctrina Bush. Me recuerda aquella película de ciencia ficción de Steve Spielberg, "Minority Report", que trata de un detective en el futuro que, usando la tecnología de su tiempo, arresta a los futuros asesinos antes de que cometan sus crímenes.

En este país, palabras como "intervención ideológica", dicha por el propio presidente García; "contrabando ideológico", "infiltración ideológica" y hasta "asistencia (o asesoría) ideológica", concepto que podría ser presentado a un campeonato mundial de la idiotez política, son hoy día expresadas sin ningún problema y sin ningún rubor. Lo curioso, por no decir lo trágico, es que los promotores de este clima son un partido que hoy repite los mismos argumentos de sus antiguos verdugos y un grupo de parlamentarios defensores del régimen más corrupto de nuestra historia.

Asistimos, pues, a la instalación de un macarthismo criollo en el país. Las razones no sólo están vinculadas a la existencia de una protesta social aún dispersa y fragmentada sino también a que el Perú es el último reducto del pensamiento neoliberal en la región. Somos algo así como el nuevo Real Felipe, en tiempos de la globalización, del pensamiento único.

En Chile, hace algunos días, retornó a su país un grupo de jóvenes comunistas que había asistido al encuentro bolivariano en Ecuador y que se habían reunido con el que fuera hasta poco el número dos de las FARC, "Raúl Reyes". Sin embargo a nadie, menos al gobierno, se le ocurrió pedir su detención.

Por eso, lo que defendemos no es solo el derecho de opinión y de expresión de aquellos que se sienten identificados con Hugo Chávez sino también el de todos los peruanos. En el Perú no es delito tener una ideología. Si los seguidores del chavismo, o de cualquier otro grupo, cometen un delito, como intentar organizar un "brazo armado" -como se ha denunciado- le corresponde a la Policía, al Ministerio Público y al Poder Judicial, y no al Congreso como hoy se pretende, investigarlos, reprimirlos y sancionarlos de ser el caso.

De otro lado, esta campaña es tan burda que se cometen una serie de delitos y nadie protesta. Hace unos días un conocido diario publicó un extenso informe sobre las supuestas actividades de los Círculos Bolivarianos y en el cual fueron divulgados correos electrónicos privados pertenecientes a uno de los miembros de estos círculos. Preguntamos: ¿Existe una orden judicial que haya autorizado este espionaje? Todo indica que no. Y si no existe, cómo es posible que se publique un material obtenido ilegalmente. Incluso se dice que no fueron los servicios de inteligencia los que realizaron esta actividad sino más bien una empresa privada especializada en seguridad.

Lo que hoy vivimos es grave, tan grave que pone en riesgo a la democracia peruana. Por eso no decir nada o mirar de costado es lo peor que podemos hacer.

(*) www.albertoadrianze n.org

Comentario de Winston Orrillo Ledesma

qué asco "la república" se ha puesto a disputar con el alcantarillado de "el comercio", el premio al mejor macarthista del mes: premio único: una semana de estadía en irak, incluido seguro de vida y pensión de orfandad..¡ cómo le dan al nuevo delito que les permitirá ingresar sus emporcados nombres en la historia de la estupidez humana: "el chavismo"!.

¿por qué no dicen que a quien persiguen es a Bolívar" a aquel que dijo (y solo cito algunas perlas):

"Sin la igualdad perecen todas las libertades, todos los derechos"
"la mejor política es la rectitud"
"la más hermosa corona es la que da la justicia"
"Todo el cuerpo de la historia enseña que las gangrenas políticas no se curan con paliativos"

¡que miedo, no? empiezan, trémulos, a caerse los mercados; todos los ídolos de barro muestra sus blastomas; tiemblan los que creían que el mal, que ellos son, duraría más de cien años.

compran periodistas, jóvenes y viejos, arrepentidos espurios, edulcorados, y nuevos potrillos que ingresan a los corrales de la corrupción, para los que escribió El Libertador: "Moral y luces son nuestras primeras necesidades".

en vano es que encarcelen a los mejores, poetas, pensadores, hombres libres, periodistas de la lìnea de Mariátegui o Martí,

Bolívar también dijo: "echemos el miedo a la espalda y salvemos a la patria"

y, sí, se trata de salvar el rumbo, la dirección histórica de nuestra patria que, también, ha escuchado que "la espada de Bolívar/ ya camina por América Latina" (si tienen alguna duda pregunten -no a los abuelos Karl o Frederick o Rosa Luxemburgo, o Gramschi o Vladimir Ilich o al Tío Ho o a Agosthino Neto: miren que estamos en América y no sean, ustedes, los de las "ideas foráneas", "·terroristas" de pacotilla, bufones de dos por medio, matarifes de camal arrabalero).

¡la mala madre que los parió!

¡cómo estará, hoy en su bien ganada altura, ese tranquilo y afable y consecuente ingeniero izquierdista que fue don Ricardo Mohme que fundó un periódico , La República Original,. y no esta cloaca oscurantista y tarifada en que la ha convertido su hijo, el "chicho", miembro de la SIP y dolarizado mercenario del "american way of life";( pero claro que no descarto que nadan, por allí, algunas plumas salvables, v.gr. Javier, Alberto, Sinesio, Antonio y alguno más: pero es para guardar las apariencias, obviamente).

saludos

Nunca fui terrorista ni "Lucha Indígena" lo es, el terrorista es el gobierno /Hugo Blanco

NUNCA FUI TERRORISTA NI “LUCHA INDÍGENA” LO ES
EL TERRORISTA ES EL GOBIERNO
En el periódico “La Razón” del 1 de marzo del 2008 aparece un artículo donde se acusa a “Hugo Blanco editor de la revista Lucha Indígena” de ser “aliado estratégico” del “grupo terrorista MRTA”.
Respondo:
Comencemos exponiendo el significado de la palabra “terrorista”.
TERRORISMO.- Es la acción de pretender imponer posiciones políticas por el terror, por el amedrentamiento.
Quienes se sienten incapaces de convencer de posiciones políticas por el razonamiento, se lanzan a cometer masacres, asesinatos, secuestros y otras acciones violentas, no para convencer sino para aterrorizar, amedrentar a la gente.
En Sendero Luminoso, vimos esa actitud a lo largo de todo su accionar. En el MRTA, en algunas ocasiones, como contra los hermanos Ashanincas, también vimos esa actitud.
Pero en quienes sí vimos un derroche de acciones terroristas fue en los gobiernos de Fujimori (entre muchos otros el caso Colina por el que actualmente está siendo juzgado) y en el primer gobierno de Alan García (Los penales, Cayara, Accomarca, grupo Rodrigo Franco, etc.).
Estas acciones gubernamentales buscaban aterrorizar a los gobernados para acallar las protestas de éstos.
Tienen agravantes con respecto a SL y MRTA: Éstos luchaban EN FORMA EQUIVOCADA contra las injusticias del sistema de opresión y hambre, conscientes de que en esas acciones arriesgaban la vida o largas prisiones. Mientras que los gobiernos mencionados ejercieron el terror EN DEFENSA DE LAS GRANDES EMPRESAS MULTINACIONALES, en defensa de la opresión, en defensa de la injusticia, no sólo contra SL y MRTA sino contra todo el pueblo peruano. Además, otro agravante frente a los grupos mencionados es que actuaban con toda impunidad, conscientes de que ningún castigo vendría contra ellos. Afortunadamente, gracias a la consecuente y pacífica lucha de nuestro pueblo, la convicción de la impunidad que tenía Fujimori y la gente a su servicio, está resultando falsa. Precisamente esa es la preocupación del otro gobierno terrorista y genocida, a García le producen pesadillas las noticias del juicio a Fujimori.
Mencionemos la captura de la embajada japonesa por el MRTA:
En mi opinión fue un acto terrorista, pues pretendía amedrentar para conseguir sus fines políticos. Sin embargo el comportamiento de los secuestradores no fue consecuentemente terrorista pues no mataron ni hirieron a ninguno de los rehenes. El gran acto terrorista fue el del gobierno de Fujimori que no dejó con vida ni a los que se rindieron, asesinándolos a todos, como denuncio inclusive un ex rehén, un diplomático japonés.
En su segundo período, Alan García suspira añorando los años de su primer período en que con toda facilidad aterrorizaba impunemente. Sigue siendo el mismo, por eso puso como vicepresidente a Giampietri, otro masacrador, pero ya no puede actuar igual. Se ve restringido en su actitud terrorista, pero no la abandona:
La ley que penaliza las protestas sociales tiene como objetivo aterrorizar a la población para que no proteste. Los asesinatos cometidos durante el paro agrario, también tienen el objetivo de aterrorizarnos. Ese mismo objetivo tienen los procesos abiertos a los dirigentes, el apresamiento de los bolivarianos, la ley que prohíbe a las autoridades regionales y municipales participar de las protestas, la ley que dispone que el ejército asuma funciones policiales, la que da impunidad a los policías que maten, etc.
Ante la imposibilidad de convencer a la población, todas esas acciones tienen el objetivo de ATERRORIZARLA, por lo tanto son acciones TERRORISTAS.
En cuanto se refiere a mi persona, siempre he entendido que la justicia social por la cual lucho le conviene a la mayoría, por lo tanto, pacientemente, es coherente CONVENCER a esa mayoría, de que es necesario y posible luchar por sus derechos. POR ESO SIEMPRE HE ESTADO EN CONTRA DEL TERRORISMO.
Estoy en contra del terrorismo de los gobiernos que tiene como objetivo aplastar al pueblo. Estoy en contra del terrorismo de quienes buscan la justicia pues con sus acciones dan pretexto al terrorismo gubernamental. Los 70,000 muertos víctimas de la guerra interna, el asesinato de dirigentes populares, el aplastamiento de las organizaciones del pueblo, nos muestran eso (“De buenas intenciones está empedrado el camino del infierno”). Además, SL mató muchos dirigentes populares y cometió masacres, yo mismo estuve sentenciado a muerte, tanto por SL como por el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), por eso tuve que abandonar el país. El MRTA, como dijimos más arriba, mató a nuestros hermanos ashánincas que no eran parte de las fuerzas represivas sino del pueblo, por quienes ellos decían luchar.
Estoy en contra de todo terrorismo, venga de donde venga.
Las acciones por las que pidieron para mí la pena de muerte y por las cuales estuve preso, no tuvieron un ápice de terrorismo, fueron acciones contra el terrorismo:
El campesinado en forma absolutamente democrática resolvió realizar la reforma agraria liquidando el sistema feudal de haciendas. Frente a esta acción democrática y pacífica, los hacendados asumieron la actitud terrorista de andar armados amenazando a la gente. Luego el propio gobierno cometió la actitud terrorista de pretender aplastar el movimiento pacífico y democrático de los sindicatos campesinos mediante la represión. Fue contra esas acciones terroristas que el campesinado, en forma democrática decidió defenderse contra el terrorismo y organizar comités de autodefensa armada; democráticamente me nombró para que dirigiera la organización y la acción defensiva antiterrorista. Por acatar esa decisión democrática es que pidieron para mí la pena de muerte.
El empuñar un arma, por sí mismo, no lo hace a uno terrorista. No fueron terroristas quienes hicieron la Revolución Francesa, no fue terrorista George Washington, no fue terrorista Tupac Amaru, no fueron terroristas San Martín y Bolívar, no son terroristas los zapatistas.
En cuanto al periódico “Lucha Indígena” que actualmente dirijo, pido a los editores de “LaRazón” que señalen en qué página de alguno de sus 19 números hay un artículo o alguna frase que se pueda calificar como incitadora del terrorismo. No encontrarán una sola.
Quien sí, según muchos es el más grande terrorista del mundo es George Bush, pues pretende aterrorizar al mundo con las masacres en Irak y Afganistán, con los horrores de la prisión Abu Ghraib, con los inocentes no procesados y torturados de Guantánamo y muchos otros indecibles horrores más.
Por favor señores de “La Razón”, usen la razón cuando escriban, no usen el término “terrorista” como un insulto en una disputa callejera contra posiciones políticas opuestas a las vuestras, úsenlo en su verdadera acepción, aplíquenlo a quienes usan el terror como instrumento ante su impotencia del convencimiento con razones, no a mí ni a “Lucha Indígena”. Tengan cuidado de no usar el término precisamente para apoyar a verdaderos terroristas.
Cusco, 20 de marzo de 2008
Hugo Blanco