LOS USOS DEL DISCURSO DEL TERRORISMO Y EL TOTALITARISMO EN EL PERÚ
Alvaro Campana Ocampo
Dedicado a los presos de conciencia, a los dirigentes populares perseguidos, los campesinos indígenas asesinados por el gobierno aprista, y a los que a pesar de todo siguen ejercitando el pensamiento crítico en el Perú.
Este artículo busca plantear que el Perú está tomando un rumbo peligroso, fascistoide, totalitario. Haciendo uso de ese "buen negocio" –como afirma Sinesio López en un reciente artículo- que ha implicado revivir el terrorismo para recuperar su legitimidad pérdida, el gobierno de Alan García y los grupos dominantes a los que responde, vienen implementando mecanismos y acciones destinadas a mantener sus privilegios aún a costa de los más elementales derechos y del ya de por sí restringido régimen democrático liberal. La idea de este texto es ir más allá de los argumentos de algunos intelectuales y políticos bienpensantes, y la forma en que expresan el sentido común que hemos heredado de las décadas de guerra interna y la imposición de la dictadura fujimorista.
Obviamente, no vamos a caer en la suposición de que estos argumentos son producto de un velo ideológico; más bien son resultado de la instalación de un discurso cínico, que admite que se están produciendo una serie de atentados contra la justicia y los derechos de muchos peruanos –situación reprobable por principio- pero que se aceptan, porque "las cosas en este mundo funcionan así". Un sentido común que se alimenta del individualismo, el miedo y la deshumanización en la que hoy nos encontramos sumergidos, como resultado de la imposición totalitaria del discurso y la materialización del neoliberalismo a través del militarismo y la ideología "antiterrorista" a nivel global, teniendo sus propios anclajes en el pasado reciente de la historia peruana.
A partir de los atentados del 11 de septiembre en EEUU, el neoliberalismo entró a ser implementado fundamentalmente desde estrategias guerreristas. Para esto, se ha construido el discurso del "terrorismo", cuyo propósito es buscar disciplinar preventivamente –de ahí los ataques preventivos- a toda voz cuestionadora, arrasando con los derechos mínimos que hacen la base aunque sea de una "democracia de baja intensidad". En este sentido, cualquier voz discordante con los intereses del statu quo, puede ser tipificada de potencialmente "terrorista". Es un discurso en el que la sociedad entera se vuelve sospechosa, y en el que los derechos pueden ser suspendidos en un "estado de excepción" que se hace cada vez más permanente y empieza a ser expresado en términos jurídicos. Esto implica la desaparición del "Estado de derecho" que garantiza los derechos civiles y políticos mínimos.
Bajo la lógica del discurso del terrorismo, el "terrorista" pierde su carácter de "ser humano" y por tanto su "derecho a tener derechos", como pasó con los judíos en la segunda guerra mundial, y como hoy pasa en Guantánamo. Al ser expulsado de la comunidad política, puede estar expuesto a cualquier vejación e incluso ser desechado. El castigo hacia él, funciona como mecanismo ejemplarizador buscando que nadie se atreva a contradecir al poder, e introyectar este perverso discurso en la sociedad siempre sospechosa, que decide ceder su poder y su soberanía a quienes se vuelven sus defensores y protectores, un caudillo o la clase política que define lo que es conveniente para ella.
Hannah Arendt –filósofa judío-alemana, emigrante que asumió orgullosa su ciudadana norteamericana- considera que esto se llama "totalitarismo". Y éste, como tal, es resultado de la expansión global del capitalismo, que busca su ampliación permanente teniendo su otra faz en el poder imperialista, que también se expande y rompe todos los límites, por ejemplo el orden internacional y el estado de derecho interno, con el propósito de continuar, reproducir y ampliar las ganancias y el poder. A la vez, el totalitarismo se destruye a sí mismo, porque bajo esta lógica empieza a convertirse en enemigo de su propio pueblo y la discrecionalidad que tiene cada vez más una minoría para tomar decisiones hace que pierda legitimidad. Mezclándose con discursos racistas que son su dimensión ideológica, el totalitarismo se da en situaciones históricas particulares.
Hoy parece que esas condiciones y el propio totalitarismo se vienen materializando a nivel mundial en nombre de la "defensa de la cultura occidental", de la "libertad" y la "democracia". El afán militarista del imperialismo norteamericano se exacerba ante la necesidad de garantizar las ganancias de las trasnacionales y controlar los recursos estratégicos cueste lo que cueste: eliminación de personas, guerras y catástrofes climáticas son expresiones de un afán de "hegemonía total" sobre el conjunto de la vida. Y sin duda, la ideología que lo soporta y legitima es el discurso del terrorismo al que hemos aludido y que puede ser comparable al racismo que tenía el discurso nazi-fascista. El terrorista es ese no-humano al que se puede liquidar y del que la sociedad se debe proteger porque puede estarse incubando en ella misma.
Este fenómeno se expresa en lo que viene sucediendo en este momento en el país. Como dice Sinesio López, el país está transitando hacia el totalitarismo. Los privilegiados, "los que parten el jamón", son una minoría que concentra cada vez más poder político y económico, y están al servicio del capital transnacionalizado. Al sentir cuestionados sus privilegios y sus ganancias, se "vacunan en salud" y recurren a la implementación de dispositivos de disciplinamiento y normalización. Para hacerlo, tienen su "filósofo rey" (Alan García), "un devaluado caudillo autoritario" -como dice López- que dice a la sociedad lo que es conveniente para ella. Los que no están de acuerdo son "perros del hortelano", "terroristas" a los que hay que "meter bala" si es necesario.
Podemos hacer todo un catálogo de los dispositivos a los que hemos aludido: legislación que criminaliza la protesta social, es decir que la hace equiparable a un crimen; la permisividad en el uso de armas por parte de las "fuerzas del orden" para reprimir las protestas, que ya ha provocado varias muertes, todos de campesinos indígenas, para variar; la participación de las fuerzas armadas en el control del orden interno, en los casos en que el presidente o los ministros de defensa y el interior lo consideren; la persecución por terrorismo a dirigentes populares relacionados con las movilizaciones, consultas populares, etc.
Los medios masivos de comunicación –que funcionan como los aparatos de propaganda y de reproducción ideológica fundamental, controlados por los propios grupos de poder- consolidan este discurso totalitario. Al satanizar expresiones políticas no compartidas por los grupos de poder, haciendo eco de la necesidad de condenar el "contrabando ideológico"; vinculando forzadamente a los movimientos sociales locales con el "chavismo" –que es la expresión del nuevo eje del mal- o las FARC, y resucitando al MRTA. Como dice Sinesio López, el mejor negocio para las imposiciones autoritarias, es resucitar el terrorismo, que se hace extensivo a todo opositor.
Este discurso, como dijimos, tiene un anclaje local. Efectivamente, en la década de los ochenta y noventa, los actores del conflicto interno hicieron uso del terror como método para lograr sus fines. Los coches bombas, la esclavización de los ashaninkas, el asesinato de comunidades a machetazos a manos de las huestes de Sendero Luminoso por orden de Abimael Guzmán, el asesinato de dirigentes de izquierda, implicaban una política de terrorismo para forzar la idea de que había un "equilibrio estratégico" en la guerra con el Estado, mostrando un absoluto desprecio por la vida. El MRTA de acciones de guerra contra las Fuerzas Armadas, terminó secuestrando civiles y resolviendo las diferencias internas con asesinatos. Las Fuerzas Armadas, por su parte, implementaron el terrorismo de Estado: con la lógica de tierra arrasada, de "acabar con el agua –es decir aplicar el asesinato masivo por si había algún terrorista- para que el pez muera". Las torturas y masacres de niños, ancianos, mujeres y hombres que se descubren en las fosas comunes y en los cuarteles fueron parte del uso sistemático del terrorismo como política de Estado, convirtiéndolo en una maquinaria al servicio de los grupos dominantes, destruyendo su propia legalidad y legitimidad.
Fue una guerra en la que la sociedad estaba en medio. Especialmente miles de campesinos indígenas que estaban invisibilizados fueron asesinados, principalmente por acción del senderismo y de las Fuerzas Armadas. Expresión de toda una "tradición autoritaria" en el Perú, la guerra interna terminó en la aplicación de estrategias terroristas contra la sociedad en su conjunto, y estos usos por parte de los vencedores en este caso, no han terminado de ser esgrimidos para imponer un proyecto que no podía tener sino una forma dictatorial, como la que expresó el fujimorismo, y a la que hoy transita el alanismo.
El tema del terrorismo por supuesto es un tema sensible para el Perú, y García y la derecha con la que gobierna, lo invoca para sus propósitos. El miedo, producto del "schock" no sólo de la violencia subversiva, sino del terrorismo de Estado, la crisis económica que atravesó el Perú en los ochentas, dejaron a las fuerzas democráticas exhaustas y exacerbaron la "tradición autoritaria" que expresaba sobre todo el senderismo, quienes se hicieron cargo del Estado hasta desembocar en una dictadura como la de Fujimori, y el MRTA al optar por una estrategia militarista. Alan García es la resaca de esa impronta autoritaria en el Perú. ¿O es que la matanza de los penales, -de los muchos presuntos subversivos que el dijo admirar por su "mística"- de la cual es autor intelectual y responsable político, y cuyo ejecutor es su actual vicepresidente el Almirante Giampietri que fue parte del Fujimorismo, no expresan un "continuum" con sus actuales políticas represivas y el autoritarismo del que hoy hace gala?
El tema de los ciudadanos peruanos que fueron detenidos en la frontera con el Ecuador después de participar en el Congreso de la coordinadora Continental Bolivariana, y que hoy, ya fuera del Estado de derecho y en "estado de excepción" siguen procesados o en prisión sin pruebas concretas, nos plantean una cuestión de principios e incluso de defensa de nuestra "democracia de baja intensidad". A estas alturas, los "siete de Tumbes" se han convertido en el "chivo expiatorio" como lo fueron los judíos para el Tecer Reicht, los terroristas peligrosos a los que hay que privar de derechos para demostrar que necesitamos ser cuidados de ellos.
La persecución contra los dirigentes que promovieron una consulta para definir si admitían las operaciones de una empresa minera en la sierra de Piura que han sido acusados de terrorismo, así como el proceso judicial abierto contra más de trescientos campesinos de las comunidades involucradas son una verdadera aberración. Lo es también que el Presidente de la República inste a las Fuerzas del Orden a usar sus armas de reglamento contra el bloqueo de una carretera por parte de un sector de los mineros del centro del Perú, aduciendo que están protegidos por la ley cuando intervienen contra "criminales".
Esta lógica totalitaria, es a nuestro entender, resultado del carácter intensivo de la expansión capitalista que procede a la "colonización del conjunto de la vida", en función de las trasnancionales y de la neo-oligarquía criolla, que buscan privatizar todo y hacerlo todo negocio: nos expropian el agua, destruyen las tierras de cultivo, quieren lotizar la selva, condenan a las grandes mayorías a la exclusión, pretenden desplazar a los pueblos indígenas de sus tierras y -de hecho ya lo hacen-, desarrollan una política antinacional que concentra el poder político y económico en sus pocas y privilegiadas manos, alejando de las decisiones y del bienestar a las grandes mayorías. Entre tanto los abismos sociales se profundizan, los grupos de poder hablan de bonanza económica y desarrollo, y obviamente saben que eso tendrán que mantenerlo "a patadas", como le gusta a García, a "sangre y fuego".
Esta realidad viene presentando fuertes resistencias. Los crecientes conflictos sociales que vive el país, por supuesto, no son hechura de confabulaciones y triangulaciones extrañas entre las FARC, el chavismo y el fantasma del MRTA, que son alucinaciones del gobierno para preparar el terreno y hacer del Perú un centro de operaciones militares de los estadounidenses; son resultado de la crisis de legitimidad que atraviesa el actual orden político, económico y cultural, ante la cual el poder recurre a lo que algunos autores han denominado el "neoliberalismo armado".
Si alguna lección podemos haber aprendido es que la guerra no es la continuidad de la política por otros medios, es su antítesis. "El capitalismo del desastre" del que habla Naomi Klein, y este afán de "hegemonía total" a través de la militarización de la sociedad del que nos habla Ana Esther Ceceña, son absolutamente antidemocráticos y además, como hemos visto, totalitarios. En este sentido, si algo podemos hacer en este momento, es justamente politizar la discusión, es decir develar los antagonismos sociales y culturales en el sentido más amplio, discutir las relaciones de poder que están subyacentes en este tipo opresivo de sociedad en el que vivimos, generar espacios de discusión y acción política sobre los problemas de la sociedad para las grandes mayorías, que es lo que se pretende hacer en las cumbres alternativas, tan satanizadas por los tecnócratas neoliberales que hoy están en el Estado. En esta tarea los intelectuales críticos tienen una importante tarea.
Lo mismo debemos hacer con el tema de la violencia política que vivimos y -por lo visto- seguimos padeciendo. Es decir, abordarlo como un asunto político. No reducirlo a un problema de "buenos" y "malos", como en los dibujos animados o las historietas, sino comprender los fenómenos que estuvieron detrás de esto –y que no parecen haberse resuelto- e intentar a partir de esto avanzar hacia la conformación de una democracia más sustantiva, donde la justicia social, económica y cultural sean el piso sobre el que construya la dignidad y la autodeterminación de las grandes mayorías. Es la polarización socio económica, la exclusión que en nuestro país que ha tenido un componente fuertemente étnico, los que han provocado las salidas violentas y autoritarias desde los "insurgentes" y desde el Estado, hasta las formas de fascismo social que hoy observamos en la existencia de "playas exclusivas" y racistas como las de Asia, o los cercos que las "clases medias" y altas construyen contra los "bárbaros" plebeyos que amenazan su seguridad y militarizando la propia cotidianidad.
No se puede construir una democracia sustantiva, cuando los ciudadanos se han convertido en menores de edad que requieren de la tutela de la clase política y de los "ricos y modernos" que saben lo que es bueno para las mayorías; o en el que se han cosificado, convirtiéndose en individuos aislados, instrumentos de la reproducción capitalista y del poder, asustados y temerosos de perder lo poco que han obtenido frente al amo y que se vuelven contra los que tienen su misma condición o simplemente los ignoran. Y es en este sentido que tenemos una gran responsabilidad, de la que no podemos zafarnos pues de todas formas seremos responsables del tipo de sociedad que se perfila hacia el futuro. Es necesario abrir causes a la política, a la intervención de las mayorías diversas para re-fundar el país, establecer una paz que no sea la de los cementerios y conformar un sistema político que es expresión de la democratización radical de las relaciones sociales en todas sus formas: desde lo cotidiano, lo cultural, lo económico, con la naturaleza y en la autoridad.
Puede que esto a algunos les suene a poesía y utopía, prefiriendo a ellas su desencanto, su miedo o su cinismo. Sin embargo, creo que no tenemos otra opción para evitar la violencia, la cosificación y el totalitarismo que hoy se ciernen sobre el país a través de sus operadores criollos.
Finalmente, permítasenos citar al propio García aludiendo unas ideas escritas en su libro El Nuevo Totalitarismo, escrito después de su catastrófico primer gobierno y antes de su fervorosa conversión al "neoliberalismo armado" al asumir su segundo gobierno y que suenan a profecía auto-cumplida:
"En diciembre de 1991 publiqué un breve libro advirtiendo los peligros de la ola ideológica que proclamaba con fervor ideológico la supremacía del mercado. Lo titulé El Nuevo Totalitarismo e intenté señalar en él, los límites del nuevo modelo económico y social que entonces comenzaba a ponerse en práctica. Advertí en sus páginas que su fanatismo llevaría, en algunos países como el Perú, a la destrucción de la democracia (Pág. 70), como después ocurrió" (51). Y es que "meta final o tesis absoluta son enemigas de la libertad, porque son el fin que justifica los medios, tanto para el comunismo científico como para el neoliberalismo que proclamando el 'fin de la historia' sacrifica la libertad y la tolerancia para imponer el dominio del libre mercado" (85). "Y en el Perú, al igual que en el mundo se creó la 'Moral del Mercado' como fundamento ético de todas las acciones. Así se pretendió legitimar la injusticia" (97s.). (Modernidad y política en el siglo XXI. Globalización y justicia social. Alan García).
09 de Mayo, 2008.
sábado, 10 de mayo de 2008
miércoles, 23 de abril de 2008
No me gustan las chichis/ Luis Enrique Amaya
NO ME GUSTAN LAS CHICHIS
Soy un implicado en este caso, y no porque me sienta aludido, sino porque mi nombre y apellidos, el del movimiento al que pertenezco, y el programa que conduzco, figuran en la primera pagina del atestado policial de mi compañera Melissa Patiño Hinostroza.
César Hildebrandt mencionaba que cada vez que leía a García Márquez, se preguntaba desconcertado como podía hilvanar palabras de esa manera el Nóbel colombiano, como era posible tanta fluidez, naturalidad, contundencia, que si por el fuera le haría una lobotomía al Gabo para ver que extraño mecanismo neuronal producía tamaño talento. A mi me pasa lo mismo con el Columnista del Diario La Primera, la trepanación Paracas me provoca hacérsela a él, cada una de sus columnas son un espectáculo, sonrío, asiento, ante cada oración, aseveración, elucubración, y vuelvo a sonreír que creo es el mejor homenaje que te pueda ofrecer un lector, me pregunto cómo le hace, como produce tanto esa maquinita, cuándo se cansará la maquinita, pero la maquinita nunca se agota.
Ignoro si el hijo de César, Cesar Hildebrandt Chávez escribe en algún medio. A riesgo y cuenta de que mi ignorancia esté limitando y parcializando la realidad, diré tomando como único sustento mi intuición, esa especie de casi adivinación para algunos amigos del barrio, que ese hijo de gato, César Hildebrandt Chávez no caza ratón.
Tengo una teoría, basada en observaciones sobre varias 'Dinastías' familiares y sobre mi familia misma, en las que la vocación artística cruza de generación en generación. Los genes del talento, que se transmiten por los intrincados laberintos de la sangre, los genes en toda dinastía , tienen su momento cumbre, su clímax, su mejor expresión y de ahí empieza un dialéctico deceso. Ejemplos de nuestra tradición popular: después de Julio Cesar Uribe, Edson Uribe, después de Bob Marley. Ziggy marley, de César Vallejo, César Vallejo Ynfantes y después de César Hildebrandt, César Hildebrant Chávez.
Repetiré lo mismo que le dije a mi señora madre cuando observábamos con la mandíbula colgante el 'Reportaje de Investigación', propalado ayer Lunes 21 de Abril por 'La Ventana Indiscreta' de Cecilia Valenzuela 'investigación' realizada por el otro César sobre el caso de Melissa, 'Ese reportaje lo desbarata cualquiera', y procedí a explicarle del mismo modo que enuncio aquí.
Primera mentira, o primer resbalón del dúo Chichi-Hildebrandt Chávez, para que uds. vean la ligereza con la que se maquinó este reportaje, por el solo hecho de que un amigo bastante conocido en Villa María del Triunfo, activo militante político de izquierda y periodista, abrazó a Melissa al momento de despedirse cuando ella partía de viaje, César Hildebrandt Chávez argumenta 'He aquí el enamorado, la pareja de Melissa Patiño, otro de los presuntos implicados'. Chape su Combi 'César….. Chávez', respire un poco de aire de esquina, de esos micro organismos no tan saludables, pero que siempre son buenos, esas bacterias crean anticuerpos, que a veces nos protegen mejor que la misma inmunidad, tome su 5 'C' e investigue como machito que es. Todos los amigos organizados de VMT, pueden dar fe, ese señor que salió en su video es sólo un vecino, un conocido, y encima algo lejano, de Melissa.
Segunda Infamia , hay unos videos de seguimiento, de reuniones que la Delegatura de la CCB tuvo en un local conocido como 'El Gimnasio' en el Distrito de Los Olivos, en ese video, reconozco amigos de Lima Sur, por ejemplo un amigo que ha integrado grupos de la iglesia católica de su Comunidad, amigo solidario, humanitario, que inclusive ha colaborado con las Misioneras de la Caridad y que hoy también esta sindicado como 'Terrorista': Richard Aguilar.
Se comenta que en esa reunión, 4 días antes del viaje, se hizo un balance, sobre el trabajo que los miembros de la CCB realizaban en cada una en sus zonas, y se tomo especial énfasis en el trabajo que realizaba Melissa Patiño en Villa el salvador y Villa María del Triunfo.
IMBÉCILES, TONTOS ÚTILES por decir lo menos, y agradezcan que menosprecio solamente su capacidad mental, amanecí hoy generoso, quizás por el hecho de nombrar hace unas líneas a la organización de la Madre Teresa, y no estoy cuestionando vuestra moralidad. El mismo día de esa famosa reunión de balance de la CCB, horas antes yo había comunicado a la organización que me hizo llegar la invitación, que de forma inexorable no podía asistir al congreso, que los integrantes de mi grupo tampoco podían asistir. La Asistencia de Melissa a Quito la decidimos entre gallos y medianoche (Melissa y yo) el día miércoles 20 de febrero a las 11 pm, es en ese momento que Melissa conoce a parte de la delegación peruana que viajaría a Ecuador, es ahí donde ellos se enteran de la existencia de Mel, de sus Actividades como Poeta, miembro de 'Círculo del Sur' y parte del Equipo de producción del programa de Radio del mismo Nombre: 'Círculo del Sur'. Vociferar con voz de sagradas escrituras y música de película de terror que días antes la CCB evaluaba, felicitaba, el trabajo de masas realizado por Melissa en Lima Sur, es para meterlos presos a uds.
Sentencian a mi compañera y mejor amiga del modo más morboso, diciendo que es miembro del MRTA y por consiguiente también de las FARC, por las 'Pruebas' de haber realizado un viaje en bus interprovincial con 'implicados' en 'futuros' (léase inexistentes) sabotajes del orden internacional, haber conversado amigablemente con ellos, caminado por una misma vereda, probablemente luego exhiban entre las evidencias 'Melissa sonrió a Roque', 'Melissa tomó un vaso de gaseosa con el Fogonero uruguayo'.
Melissa es inocente, no redundaré en detalles y argumentos que desde el comienzo de estos sucesos he expuesto, a través de Artículos, Pronunciamientos, Conferencias de Prensa, Eventos, Plantones, más de 30 programas de Radio que he consagrado a la Defensa de Melissa, gracias a la Comunal Emisora (Stereo Villa 101.7 FM) donde laboro. Para mayor información ingresar y revisar los archivos de mi Blog : http://www.circulodelsurenlaradio.blogspot.com/
Referente al tema de los otros 6 compatriotas detenidos, el asunto no se trata aquí de poner las manos al fuego o no, aquí el tema de fondo es Libertad de Reunión, Transito, Opinión. A los otros se les acusa del siguiente modo: ' En el '80 perteneció', 'En el 95 participó', 'Su defensa legal en el '96 argumentó'. Te hablaré como ayer lo hice con mi familia, aunque en realidad siempre hablo así, excúsame por hablarte como la gente sencilla entre la que vivo, ¿El tema para acusarlos no era un asunto de ahora, el tema no eran hechos presentes? Si aplicamos esta lógica toda reunión de personas con antecedentes policiales debe ser penalizada: Cierren el 'Centro Victoria', entonces ¿Acaso no es probable que esos ex - adictos estén conformando un futuro 'Cartel'?, Cierren 'Agua Viva' por el amor de Dios, eso es germen de futuras sectas fundamentalistas, fanáticas, misma 'Los Hijos de Dios' ¿Tienes idea de cuánto antiguo Malandro, Vicioso, Choro Plantado asiste a esas Iglesias?
El reportaje de Chichi-Hildebrant Chávez se corona con las declaraciones del Procurador Adjunto para casos de Terrorismo, Julio Galindo Vásquez, el cual al comentar sobre las pruebas para mantener detenidos a los 7, no solo a Melissa, argumenta 'Hay un sinfín de pruebas, millares, contundentes, pero no las puedo mostrar por el momento'.
Disculpen que en esta difícil coyuntura la risa me gane y me ensanche la cara.
Y la cereza, siempre la consabida cereza, Moraleja, Moraleja de una 'Chichi': 'En la década de los '80 con Sybila Arredondo sucedió lo mismo, la Comunidad Poética, Artística se pronunció, 'Cómo es posible que la Viuda de Arguedas esté detenida, no mancillen el honor del Prócer de la Literatura Nacional'. Pero luego de la 'ingenua' campaña de los intelectuales peruanos, Sybila salió liberada y al poco tiempo la encuentran con un cargamento de explosivos…eh eh ¿Cómo les quedó el ojo?'
Ahorita miles de Peruanos sospechan que a ti Chichi alguien te manipula, alguien te digita (Léase reportaje editado en el Servicio de Inteligencia Nacional), algún interés oscuro defiendes. Confió, tengo la convicción, el optimismo bien arraigado en mi organismo de que aquel Ministro, aquel Comandante, aquel Procurador, aquella Fiscal y aquellos Programas como los tuyos que ahora parecen invencibles un día caerán, porque la tiranía siempre cae, ¿sabias que siempre caen? Para eso estamos trabajando, para eso reunimos cerca de 2,000 personas en un Anfiteatro de una Plaza en Villa María del Triunfo, para contarle a la gente de lo que le sucede a nuestra gente.
Y si, debo admitir que en algo le atinaron la PNP y el Ministro Alva Castro, nos descubrieron, nos estamos armando para el Futuro. ¿Me pareció o reclamabas Coches Bombas?, eso déjalo para nuestro crédito nacional Lucho Llosa, o para tus Colegas de Empresa 'La Gran Sangre', tú estás en otra nota Chichi, nosotros no le damos la espalda a nuestro tiempo, y en el siglo XXI hay herramientas más contundentes, más peligrosas, más efectivas como la Esperanza, la Esperanza Grande con la que se puede lograr un Mundo más soportable a nuestra vista, 'Aquí lo único peligroso que hay es la poesía' (Pablo Neruda), ¿Se han puesto a meditar alguna vez dúo Chichi-Cesar Hildebrandt Chávez que no hay nada más revolucionario que la belleza? ¿Se acuerdan de un tal Ghandi?, tremendo saboteador del orden internacional ¿Cierto?
Jamás ha sido negocio estar en el bando de los malos, ni para la conciencia, ni para la imagen social, ni para la historia. Están a tiempo aún de salvarse del ridículo y repudio nacional, Cecilia Valenzuela y César…Chávez..
Luis Enrique Amaya
Productor y Conductor Programa 'Círculo del Sur'
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Soy un implicado en este caso, y no porque me sienta aludido, sino porque mi nombre y apellidos, el del movimiento al que pertenezco, y el programa que conduzco, figuran en la primera pagina del atestado policial de mi compañera Melissa Patiño Hinostroza.
César Hildebrandt mencionaba que cada vez que leía a García Márquez, se preguntaba desconcertado como podía hilvanar palabras de esa manera el Nóbel colombiano, como era posible tanta fluidez, naturalidad, contundencia, que si por el fuera le haría una lobotomía al Gabo para ver que extraño mecanismo neuronal producía tamaño talento. A mi me pasa lo mismo con el Columnista del Diario La Primera, la trepanación Paracas me provoca hacérsela a él, cada una de sus columnas son un espectáculo, sonrío, asiento, ante cada oración, aseveración, elucubración, y vuelvo a sonreír que creo es el mejor homenaje que te pueda ofrecer un lector, me pregunto cómo le hace, como produce tanto esa maquinita, cuándo se cansará la maquinita, pero la maquinita nunca se agota.
Ignoro si el hijo de César, Cesar Hildebrandt Chávez escribe en algún medio. A riesgo y cuenta de que mi ignorancia esté limitando y parcializando la realidad, diré tomando como único sustento mi intuición, esa especie de casi adivinación para algunos amigos del barrio, que ese hijo de gato, César Hildebrandt Chávez no caza ratón.
Tengo una teoría, basada en observaciones sobre varias 'Dinastías' familiares y sobre mi familia misma, en las que la vocación artística cruza de generación en generación. Los genes del talento, que se transmiten por los intrincados laberintos de la sangre, los genes en toda dinastía , tienen su momento cumbre, su clímax, su mejor expresión y de ahí empieza un dialéctico deceso. Ejemplos de nuestra tradición popular: después de Julio Cesar Uribe, Edson Uribe, después de Bob Marley. Ziggy marley, de César Vallejo, César Vallejo Ynfantes y después de César Hildebrandt, César Hildebrant Chávez.
Repetiré lo mismo que le dije a mi señora madre cuando observábamos con la mandíbula colgante el 'Reportaje de Investigación', propalado ayer Lunes 21 de Abril por 'La Ventana Indiscreta' de Cecilia Valenzuela 'investigación' realizada por el otro César sobre el caso de Melissa, 'Ese reportaje lo desbarata cualquiera', y procedí a explicarle del mismo modo que enuncio aquí.
Primera mentira, o primer resbalón del dúo Chichi-Hildebrandt Chávez, para que uds. vean la ligereza con la que se maquinó este reportaje, por el solo hecho de que un amigo bastante conocido en Villa María del Triunfo, activo militante político de izquierda y periodista, abrazó a Melissa al momento de despedirse cuando ella partía de viaje, César Hildebrandt Chávez argumenta 'He aquí el enamorado, la pareja de Melissa Patiño, otro de los presuntos implicados'. Chape su Combi 'César….. Chávez', respire un poco de aire de esquina, de esos micro organismos no tan saludables, pero que siempre son buenos, esas bacterias crean anticuerpos, que a veces nos protegen mejor que la misma inmunidad, tome su 5 'C' e investigue como machito que es. Todos los amigos organizados de VMT, pueden dar fe, ese señor que salió en su video es sólo un vecino, un conocido, y encima algo lejano, de Melissa.
Segunda Infamia , hay unos videos de seguimiento, de reuniones que la Delegatura de la CCB tuvo en un local conocido como 'El Gimnasio' en el Distrito de Los Olivos, en ese video, reconozco amigos de Lima Sur, por ejemplo un amigo que ha integrado grupos de la iglesia católica de su Comunidad, amigo solidario, humanitario, que inclusive ha colaborado con las Misioneras de la Caridad y que hoy también esta sindicado como 'Terrorista': Richard Aguilar.
Se comenta que en esa reunión, 4 días antes del viaje, se hizo un balance, sobre el trabajo que los miembros de la CCB realizaban en cada una en sus zonas, y se tomo especial énfasis en el trabajo que realizaba Melissa Patiño en Villa el salvador y Villa María del Triunfo.
IMBÉCILES, TONTOS ÚTILES por decir lo menos, y agradezcan que menosprecio solamente su capacidad mental, amanecí hoy generoso, quizás por el hecho de nombrar hace unas líneas a la organización de la Madre Teresa, y no estoy cuestionando vuestra moralidad. El mismo día de esa famosa reunión de balance de la CCB, horas antes yo había comunicado a la organización que me hizo llegar la invitación, que de forma inexorable no podía asistir al congreso, que los integrantes de mi grupo tampoco podían asistir. La Asistencia de Melissa a Quito la decidimos entre gallos y medianoche (Melissa y yo) el día miércoles 20 de febrero a las 11 pm, es en ese momento que Melissa conoce a parte de la delegación peruana que viajaría a Ecuador, es ahí donde ellos se enteran de la existencia de Mel, de sus Actividades como Poeta, miembro de 'Círculo del Sur' y parte del Equipo de producción del programa de Radio del mismo Nombre: 'Círculo del Sur'. Vociferar con voz de sagradas escrituras y música de película de terror que días antes la CCB evaluaba, felicitaba, el trabajo de masas realizado por Melissa en Lima Sur, es para meterlos presos a uds.
Sentencian a mi compañera y mejor amiga del modo más morboso, diciendo que es miembro del MRTA y por consiguiente también de las FARC, por las 'Pruebas' de haber realizado un viaje en bus interprovincial con 'implicados' en 'futuros' (léase inexistentes) sabotajes del orden internacional, haber conversado amigablemente con ellos, caminado por una misma vereda, probablemente luego exhiban entre las evidencias 'Melissa sonrió a Roque', 'Melissa tomó un vaso de gaseosa con el Fogonero uruguayo'.
Melissa es inocente, no redundaré en detalles y argumentos que desde el comienzo de estos sucesos he expuesto, a través de Artículos, Pronunciamientos, Conferencias de Prensa, Eventos, Plantones, más de 30 programas de Radio que he consagrado a la Defensa de Melissa, gracias a la Comunal Emisora (Stereo Villa 101.7 FM) donde laboro. Para mayor información ingresar y revisar los archivos de mi Blog : http://www.circulodelsurenlaradio.blogspot.com/
Referente al tema de los otros 6 compatriotas detenidos, el asunto no se trata aquí de poner las manos al fuego o no, aquí el tema de fondo es Libertad de Reunión, Transito, Opinión. A los otros se les acusa del siguiente modo: ' En el '80 perteneció', 'En el 95 participó', 'Su defensa legal en el '96 argumentó'. Te hablaré como ayer lo hice con mi familia, aunque en realidad siempre hablo así, excúsame por hablarte como la gente sencilla entre la que vivo, ¿El tema para acusarlos no era un asunto de ahora, el tema no eran hechos presentes? Si aplicamos esta lógica toda reunión de personas con antecedentes policiales debe ser penalizada: Cierren el 'Centro Victoria', entonces ¿Acaso no es probable que esos ex - adictos estén conformando un futuro 'Cartel'?, Cierren 'Agua Viva' por el amor de Dios, eso es germen de futuras sectas fundamentalistas, fanáticas, misma 'Los Hijos de Dios' ¿Tienes idea de cuánto antiguo Malandro, Vicioso, Choro Plantado asiste a esas Iglesias?
El reportaje de Chichi-Hildebrant Chávez se corona con las declaraciones del Procurador Adjunto para casos de Terrorismo, Julio Galindo Vásquez, el cual al comentar sobre las pruebas para mantener detenidos a los 7, no solo a Melissa, argumenta 'Hay un sinfín de pruebas, millares, contundentes, pero no las puedo mostrar por el momento'.
Disculpen que en esta difícil coyuntura la risa me gane y me ensanche la cara.
Y la cereza, siempre la consabida cereza, Moraleja, Moraleja de una 'Chichi': 'En la década de los '80 con Sybila Arredondo sucedió lo mismo, la Comunidad Poética, Artística se pronunció, 'Cómo es posible que la Viuda de Arguedas esté detenida, no mancillen el honor del Prócer de la Literatura Nacional'. Pero luego de la 'ingenua' campaña de los intelectuales peruanos, Sybila salió liberada y al poco tiempo la encuentran con un cargamento de explosivos…eh eh ¿Cómo les quedó el ojo?'
Ahorita miles de Peruanos sospechan que a ti Chichi alguien te manipula, alguien te digita (Léase reportaje editado en el Servicio de Inteligencia Nacional), algún interés oscuro defiendes. Confió, tengo la convicción, el optimismo bien arraigado en mi organismo de que aquel Ministro, aquel Comandante, aquel Procurador, aquella Fiscal y aquellos Programas como los tuyos que ahora parecen invencibles un día caerán, porque la tiranía siempre cae, ¿sabias que siempre caen? Para eso estamos trabajando, para eso reunimos cerca de 2,000 personas en un Anfiteatro de una Plaza en Villa María del Triunfo, para contarle a la gente de lo que le sucede a nuestra gente.
Y si, debo admitir que en algo le atinaron la PNP y el Ministro Alva Castro, nos descubrieron, nos estamos armando para el Futuro. ¿Me pareció o reclamabas Coches Bombas?, eso déjalo para nuestro crédito nacional Lucho Llosa, o para tus Colegas de Empresa 'La Gran Sangre', tú estás en otra nota Chichi, nosotros no le damos la espalda a nuestro tiempo, y en el siglo XXI hay herramientas más contundentes, más peligrosas, más efectivas como la Esperanza, la Esperanza Grande con la que se puede lograr un Mundo más soportable a nuestra vista, 'Aquí lo único peligroso que hay es la poesía' (Pablo Neruda), ¿Se han puesto a meditar alguna vez dúo Chichi-Cesar Hildebrandt Chávez que no hay nada más revolucionario que la belleza? ¿Se acuerdan de un tal Ghandi?, tremendo saboteador del orden internacional ¿Cierto?
Jamás ha sido negocio estar en el bando de los malos, ni para la conciencia, ni para la imagen social, ni para la historia. Están a tiempo aún de salvarse del ridículo y repudio nacional, Cecilia Valenzuela y César…Chávez..
Luis Enrique Amaya
Productor y Conductor Programa 'Círculo del Sur'
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lunes, 31 de marzo de 2008
La hipótesis totalitaria/ Sinesio López
La Hipótesis Totalitaria
por: Sinesio López Jiménez.
Una situación asfixiante.
En el Perú se está desarrollando un clima político que poco a poco se va tornando irrespirable: la intolerancia. Lo más grave de todo esto es que, al parecer, los vientos irrespirables provienen desde la cúspide del poder. Es necesario hacer un inventario de estas muestras de intolerancia para saber qué las explica, cómo se transforman en políticas represivas y a qué régimen nos conducen. Casi desde los inicios del gobierno de García se produjo el zarpazo contra las ONG a las que, siendo organismos privados que persiguen fines públicos, se las consideró como si fueran instituciones público-estatales, violando la ley, para intervenirlas y arrebatarles sus funciones de control y fiscalización del poder del Estado. Un segundo momento se produce cuando García descalifica a sus críticos llamándolos aves de mal agüero, comechados y otras lindezas por el estilo. Luego viene el intento de criminalizar las protestas con el claro objetivo de desactivar los movimientos sociales que expresan su descontento con el gobierno y sus políticas. Simultáneamente se amenaza a los presidentes de las regiones que acompañan las protestas con la cárcel y el desafuero. Inmediatamente se propone y se aprueba una medida permisiva a la PNP y las FFAA sobre el uso de las armas, bajo el pretexto de la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, pero apuntando claramente a los movimientos sociales de protesta.
Si se analizan con atención los artículos de García sobre el perro del hortelano, ellos no solo proponen un modelo rentista de desarrollo y algunas estrategias y políticas para impulsarlo sino que conllevan también una propuesta autoritaria para hacerlo políticamente viable. Esta propuesta autoritaria implícita se puede traducir, a la larga, en persecución política contra todos los perros del hortelano que, según el propio García, asumen diversos pelajes: toda la sociedad, los intelectuales críticos, los comunistas, los movimientos sociales, los pobres mal informados, etc.
Es probable que la saga periodística de García culmine con un último artículo cuyo título puede ser: El perro del hortelano en prisión.
Se está llegando al delirio.
El Presidente alienta el desafuero de un presidente regional que no ha cometido delito alguno, sino que solo ha expresado, con apasionamiento, una enorme confusión mental pues no sabe bien si quiere hacer de Puno un país independiente, un estado federal o una región autónoma. Se acusa de actos de terrorismo a un grupo de estudiantes que hacían coordinaciones políticas con organizaciones similares de otros países, principalmente con Venezuela. Los representantes del gobierno y alguna prensa, sin mirarse al espejo, se escandalizan y los acusan de recibir financiamiento del extranjero porque Venezuela les habría pagado los pasajes, como si eso configurara un delito. Entre ellos figura una persona que ha estado presa por terrorismo, pero que salió libre por disposición del PJ. Cumplida su condena nada le impide desarrollar actividades propiamente políticas que no sean, obviamente, terroristas. Se acusa a organizaciones sociales y políticas de pretender organizar una Cumbre Social paralela a las Cumbres Oficiales. En estos tiempos de globalización y de internacionalizació n de las acciones, coordinaciones y decisiones políticas se acusa a las Casas ALBA de injerencia y de violación de la soberanía nacional. Como todas estas acusaciones no llegan a configurar delitos, se trata de vincularlas al terrorismo.
¿Qué explica todo este itinerario? Hay, sin duda, factores personales, emocionales y sociales. García es un devaluado caudillo autoritario que se siente, no un Presidente, sino un filósofo-rey que cree que todas sus sabias inspiraciones tienen que positivarse y convertirse en propuestas legislativas y en leyes. Pobre del que se opone: puede ser acusado de pájaro de mal agüero, perro del hortelano o terrorista. Es probable también que todos los que cortan el jamón hoy tengan un enorme temor de perder el control de la situación política y social, pese a lo bien que les va, según ellos, en el manejo de la economía. Y quizá lo que más les asusta es que se rompa la continuidad de la bonanza y los privilegios en el 2011. Hay que acabar, por consiguiente, con la oposición política y social y con sus líderes o, al menos, silenciarlos.
Lo más grave de todo esto es que las intolerancias y los úkases del Presidente deben ser asumidos por las instituciones del Estado como si fuesen órdenes superiores. Más aún: aquellas instituciones estatales autónomas que no entran en este jueguito perverso pueden ser debilitadas y sometidas por la cúspide del poder. Es posible que se inicie entonces la cacería de brujas desde diversas instituciones del Estado. Si eso se concreta, el Perú y los peruanos tendremos enfrente o, lo que es peor, encima un régimen totalitario. Aún lo podemos evitar.
por: Sinesio López Jiménez.
Una situación asfixiante.
En el Perú se está desarrollando un clima político que poco a poco se va tornando irrespirable: la intolerancia. Lo más grave de todo esto es que, al parecer, los vientos irrespirables provienen desde la cúspide del poder. Es necesario hacer un inventario de estas muestras de intolerancia para saber qué las explica, cómo se transforman en políticas represivas y a qué régimen nos conducen. Casi desde los inicios del gobierno de García se produjo el zarpazo contra las ONG a las que, siendo organismos privados que persiguen fines públicos, se las consideró como si fueran instituciones público-estatales, violando la ley, para intervenirlas y arrebatarles sus funciones de control y fiscalización del poder del Estado. Un segundo momento se produce cuando García descalifica a sus críticos llamándolos aves de mal agüero, comechados y otras lindezas por el estilo. Luego viene el intento de criminalizar las protestas con el claro objetivo de desactivar los movimientos sociales que expresan su descontento con el gobierno y sus políticas. Simultáneamente se amenaza a los presidentes de las regiones que acompañan las protestas con la cárcel y el desafuero. Inmediatamente se propone y se aprueba una medida permisiva a la PNP y las FFAA sobre el uso de las armas, bajo el pretexto de la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, pero apuntando claramente a los movimientos sociales de protesta.
Si se analizan con atención los artículos de García sobre el perro del hortelano, ellos no solo proponen un modelo rentista de desarrollo y algunas estrategias y políticas para impulsarlo sino que conllevan también una propuesta autoritaria para hacerlo políticamente viable. Esta propuesta autoritaria implícita se puede traducir, a la larga, en persecución política contra todos los perros del hortelano que, según el propio García, asumen diversos pelajes: toda la sociedad, los intelectuales críticos, los comunistas, los movimientos sociales, los pobres mal informados, etc.
Es probable que la saga periodística de García culmine con un último artículo cuyo título puede ser: El perro del hortelano en prisión.
Se está llegando al delirio.
El Presidente alienta el desafuero de un presidente regional que no ha cometido delito alguno, sino que solo ha expresado, con apasionamiento, una enorme confusión mental pues no sabe bien si quiere hacer de Puno un país independiente, un estado federal o una región autónoma. Se acusa de actos de terrorismo a un grupo de estudiantes que hacían coordinaciones políticas con organizaciones similares de otros países, principalmente con Venezuela. Los representantes del gobierno y alguna prensa, sin mirarse al espejo, se escandalizan y los acusan de recibir financiamiento del extranjero porque Venezuela les habría pagado los pasajes, como si eso configurara un delito. Entre ellos figura una persona que ha estado presa por terrorismo, pero que salió libre por disposición del PJ. Cumplida su condena nada le impide desarrollar actividades propiamente políticas que no sean, obviamente, terroristas. Se acusa a organizaciones sociales y políticas de pretender organizar una Cumbre Social paralela a las Cumbres Oficiales. En estos tiempos de globalización y de internacionalizació n de las acciones, coordinaciones y decisiones políticas se acusa a las Casas ALBA de injerencia y de violación de la soberanía nacional. Como todas estas acusaciones no llegan a configurar delitos, se trata de vincularlas al terrorismo.
¿Qué explica todo este itinerario? Hay, sin duda, factores personales, emocionales y sociales. García es un devaluado caudillo autoritario que se siente, no un Presidente, sino un filósofo-rey que cree que todas sus sabias inspiraciones tienen que positivarse y convertirse en propuestas legislativas y en leyes. Pobre del que se opone: puede ser acusado de pájaro de mal agüero, perro del hortelano o terrorista. Es probable también que todos los que cortan el jamón hoy tengan un enorme temor de perder el control de la situación política y social, pese a lo bien que les va, según ellos, en el manejo de la economía. Y quizá lo que más les asusta es que se rompa la continuidad de la bonanza y los privilegios en el 2011. Hay que acabar, por consiguiente, con la oposición política y social y con sus líderes o, al menos, silenciarlos.
Lo más grave de todo esto es que las intolerancias y los úkases del Presidente deben ser asumidos por las instituciones del Estado como si fuesen órdenes superiores. Más aún: aquellas instituciones estatales autónomas que no entran en este jueguito perverso pueden ser debilitadas y sometidas por la cúspide del poder. Es posible que se inicie entonces la cacería de brujas desde diversas instituciones del Estado. Si eso se concreta, el Perú y los peruanos tendremos enfrente o, lo que es peor, encima un régimen totalitario. Aún lo podemos evitar.
jueves, 27 de marzo de 2008
Presentaciòn del libro "Colombia, laboratorio de embrujos" de Hernando Calvo Ospina/Pascual Serrano
Intervención en la presentación del libro “Colombia, laboratorio de embrujos”, de Hernando Calvo Ospina
“Tire el periódico, apague la televisión y lea este libro”
Pascual Serrano
Rebelión
Era necesario y urgente un libro sobre Colombia. En primer lugar porque este país representa el panorama más avanzado de despotismo y terrorismo de Estado que ha logrado presentarse como democracia. Las dictaduras se han sucedido en muchos países de América Latina, todos lo sabemos, pero Colombia ha conseguido la fachada perfecta para que el mundo crea que es un sistema democrático. Desde 1958 el gobierno ha estado en poder de civiles y su apariencia fue desde entonces de democracia. Una democracia en la que se han asesinado cuatro candidatos presidenciales, en la que se han masacrado a tres mil dirigentes de una opción política que intentaba reinsertar a la vida política a la guerrilla, la Unión Patriótica; donde de cada doscientos colombianos uno en un soldado en activo -el doble de soldados que en España sin tener misiones internacionales como nosotros-, con un presupuesto militar cuatro veces más porcentaje de su PIB que España que está en la OTAN y ya destina grandes recursos, un gobierno que paga 2’6 millones de dólares al que le asesine y traiga las manos cortadas de los perseguidos por la policía, donde paramilitares coordinados con las Fuerzas Armadas -cuando no integrantes de ellas- han asesinado a 3.500 personas desde 1982, mientras controlan a la mitad de los diputados, gran parte del sistema judicial y del poder municipal. Un país con cuatro millones de desplazados despojados de sus tierras y pertenencias y con más de 10 mil desaparecidos. Con una prensa escrita que se limita a un solo periódico de ámbito nacional propietario del primo del ministro de Defensa. Hace apenas dos semanas que se celebró una manifestación denunciando el terrorismo de Estado y ya han matado cuatro dirigentes sindicales y de ONGs que habían promovido la marcha, secuestrado otros dos y amenazado directamente otros 28, mientras decenas están en peligro de ser asesinados. Estos se sumarían a los 300 activistas de derechos humanos y sindicales asesinados durante los primeros cuatro años de gobierno de Alvaro uribe, según datos de la Unión Europea.
Y lo asombroso es que, con estas cifras del horror, que dejan atrás la barbarie de algunas dictaduras latinoamericanas, Colombia se presenta al mundo como una democracia. Que Colombia sea considerada así por las instituciones internacionales, los gobiernos del mundo y los grandes medios de comunicación, mientras no dejamos de escuchar que Venezuela o Cuba son una dictadura, es el ejemplo más elocuente de la farsa en que se ha convertido el mundo. Basta como anécdota recordar que son doscientos mil los desplazados colombianos que han tenido que buscar refugio en Venezuela. Sería el primer caso de que los ciudadanos huyen de una democracia que protegerse en una dictadura. Si han logrado esto -convencer al mundo de que Colombia es una democracia-, es que ya no se necesita dar un golpe de Estado y poner a unos militares genocidas en el poder, para lograr los mismos resultados en represión, genocidio y despotismo. ¿Acaso alguien piensa que el autor de este libro podría seguir vivo en Colombia después de escribirlo? Por eso es tan necesario para el futuro de la humanidad desvelar la verdad de Colombia.
Otra de las razones por las que era necesario y urgente un libro sobre Colombia es porque la información de los medios de comunicación sobre este país ha demostrado, una vez más, cómo leer el periódico o ver la televisión es el mejor modo para no enterarse de lo que sucede en una parte del mundo, en un conflicto, es la forma de no comprender el mundo. Cuando estaba en Caracas, les decía a los jóvenes periodistas de Telesur que teníamos como función no contar hechos noticiosos sino explicar el mundo. Ya me he dado cuenta de que la televisión no sirve para eso, sobretodo con este formato que impide que un tema dure más de dos minutos o una declaración más de treinta segundos.
Noam Chomsky, en una entrevista para televisión explicaba el perverso funcionamiento de los medios de comunicación. Señalaba que, por ejemplo, en un programa de 22 minutos, donde ya necesitas alguno para sentarte en el estudio, más el reservado a las preguntas del entrevistador, debes exponer tus argumentos en dos minutos entre anuncio y anuncio. En ese tiempo sólo caben afirmaciones convencionales del tipo Gaddafi es un terrorista, Jomeini es un asesino o los rusos invadieron Afganistán. No se necesitan pruebas, son expresiones habituales. Pero si se dice algo controvertido, por ejemplo que las mayores operaciones terroristas internacionales han salido de Estados Unidos, que los considerados mejores líderes políticos son lo vagos y los corruptos, o que si se aplicasen las leyes de Nuremberg, todos los presidentes de EEUU desde la guerra de Vietnam deberían ser ahorcados, la gente pensaría “¿por qué ha dicho eso?, nunca lo habíamos oído antes”. Si se dice esto –afirmaba Chomsky-, hay que tener muchas pruebas, porque es un comentario alarmante. Pero no puedes aportar esas pruebas si estás limitado por la concisión del formato del medio de comunicación. Ese es el ingenio de esa limitación estructural. De forma que en los medios nunca se podrán presentar con la suficiente argumentación y reflexión afirmaciones irreverentes porque el diseño informativo sólo está planificado para decir lo obvio y lo convencional.
Recuerdo un par de debates en las televisiones españolas sobre Venezuela, uno de ellos era sobre la reforma constitucional, un ingenuo profesor de ciencias políticas quería explicar esta reforma, que afectaba a 69 artículos. Nunca pudo porque la dinámica del debate, con once participantes y una duración de veinte minutos, lo impedía. Es decir, era imposible explicar la reforma constitucional venezolana en un debate sobre esa reforma constitucional. Sólo había lugar para afirmaciones simples, acusaciones burdas y estereotipos establecidos.
¿Y por qué digo yo ahora todo esto? Porque este problema, por ahora, sólo se resuelve con un libro, un libro como el de Hernando Calvo Ospina. Hernando dice que el gobierno de Colombia crea paramilitares para masacrar campesinos, que el presidente Uribe está implicado en el narcotráfico, que la izquierda colombiana está masacrada con miles de líderes asesinados, que Estados Unidos quiere desestabilizar a la región mediante Colombia y el dinero en armamento y asesores militares que allí inyecta, etc… Y todo eso ni se puede decir ni lo encontraremos en un informativo de televisión, ni en una columna periodística, porque ni el formato lo permite, ni los dueños de esos medios tampoco. Lo que leeremos son cosas como esta de Maite Rico en El País el 24 de marzo:
Título: Colombia sale de la lista negra
Subtítulos: Los logros en materia de seguridad impulsan el despegue económico - El país andino crece por encima de la media de América Latina
Sumarios: La popularidad de Álvaro Uribe se ha disparado y hoy alcanza el 84%. Sólo México, Brasil y Chile superan a Colombia en inversión extranjera
Comienzo de texto:
En seis años, el país ha salido de la sima de la crisis económica y de la violencia desbocada para estrenar un clima inaudito de optimismo. De codearse con Afganistán y Nigeria en las listas negras de los Estados parias, Colombia ha pasado a encabezar las estadísticas de crecimiento de América Latina y es hoy objetivo codiciado de la inversión extranjera. La clave, dicen los expertos, está en los logros en materia de seguridad. Bogotá ofrece en estos días una imagen desconocida. Buena parte de sus ocho millones de habitantes se han ido de vacaciones y los eternos trancones (embotellamientos) han cedido el paso a avenidas desiertas.
O el 11 de marzo escribiendo esto:
Cuando el presidente, Álvaro Uribe, llegó al poder, en 2002, la vieja guerrilla marxista, convertida con los años en un cartel de droga, estaba en su apogeo. Se habían hecho fuertes en el Caguán, una región del tamaño de Suiza que el ex presidente Andrés Pastrana (1998-2002) mantuvo desmilitarizada tres años para lograr un acuerdo de paz que nunca llegó. En el Caguán, las FARC recibían armas y mantenían a sus secuestrados. Los colombianos recuerdan con pavor los años noventa. El país estaba a su merced. Más de 300 alcaldías estaban cerradas. Los secuestros masivos en las carreteras (las "pescas milagrosas") eran retransmitidos por televisión. Bogotá, cercada por varios frentes, sufría el embate de brutales atentados con bomba. La guerrilla contaba entonces con 19.000 guerrilleros repartidos en 70 frentes.
Hoy, la situación ha dado un vuelco. Los efectivos de las FARC se han reducido a la mitad. Los frentes no pasan de 45, algunos con un puñado de hombres. En seis años, los secuestros anuales han bajado de 2.883 a poco más de 500. Los atentados, de 1.645 a 328. Las carreteras principales son de nuevo transitables. El Estado ha retomado el control del territorio, que era el principal objetivo de la Política de Seguridad Democrática diseñada por Uribe. Y lo ha hecho a base de más presencia de las fuerzas de seguridad y de más acción social.
Si hasta el propio gobierno colombiano reconoce que su política de seguridad ha generado 1.600.000 desplazados (las organizaciones humanitarias los cuantifican en mucho más). Y Amnistía Internacional ha señalado que la política de Seguridad Democrática que tantas bondades ha generado a Colombia, según El País, es "el ejemplo más extremo de la táctica de utilizar medidas supuestamente destinadas a combatir a los grupos armados ilegales para conseguir, dar muerte y amordazar a los activistas de derechos humanos".
Es evidente que el panorama que ofrecen los medios de comunicaión no se parece en nada ni a lo que yo he contado, ni a lo que dicen las organizaciones de derechos humanos, ni los informes de los grupos cristianos de base, ni las denuncias de los sindicalistas, ni a las versiones de los campesinos o los indígenas que luchan para que el mundo conozca los crímenes del gobierno colombiano.
Mentiras constantes y burdas es lo que nos traen los medios sobre Colombia, como presentar a mil guerrilleros que decían que habían desertado y se rendían entregando una avioneta y resultó que eran mil presos comunes que el gobierno les había dado un uniforme de guerrillero para exponerlos antes las cámaras como desertores y la avioneta era una decomisada a unos narcos hacía dos años, o adjudicar a la guerrilla el asesinato de campesinos e indígenas a manos de militares. El último caso del ataque al campamento de la guerrilla donde muere Raúl Reyes se presentó como un enfrentamiento en caliente con las FARC cerca de la frontera de Ecuador. Ahora se sabe que el ejército colombiano invadió el país vecino entrando dos kilómetros en territorio ecuatoriano, que los atacaron con misiles y sistemas de detección estadounidenses, que todos los del campamento estaban durmiendo, que entre ellos había cuatro estudiantes mexicanos –todos masacrados-, que remataron a los heridos con un tiro en la nuca, que uno de los presentados ante los medios a modo de trofeo como líder guerrillero era un civil ecuatoriano y que los ubicaron para matarlos debido a una llamada entre la guerrilla y delegados del gobierno francés con quienes estaban coordinando la liberación de Ingrid Betancurt. Una realidad opuesta a la primera versión que fue la que ocupó las primeras páginas de los medios de comuniciación. Así es constantemente la información que nos llega de Colombia. Falsa.
Este libro de Hernando Calvo, no sólo es que explique Colombia relatando los antecedentes, elementos de contexto, historia, datos, testimonios, fuentes y referencias necesarias, es que nos vacuna contra las mentiras que todos los días nos vomitan los grandes medios.
Un libro que saca también a la luz las verdades que silencian, porque nadie cuenta, por ejemplo, que este año van doce sindicalistas asesinados en Colombia con lo cual son ya 2.574 sindicalistas muertos. Y no lo dice ninguna organización minoritaria de ese país, lo acaba de denunciar la Confederación Sindical Internacional, a la que están afiliados 168 millones de trabajadoras y trabajadores en 155 países y territorios, y aún así los medios no la consideran una fuente de información representativa para recoger sus denuncias sobre Colombia.
Cada vez estoy más convencido de que para conocer lo que sucede en un lugar del mundo debemos dejar de leer periódicos y ver la televisión y coger el libro adecuado. Pues aquí está para el caso de Colombia, “Colombia, laboratorio de embrujos. Democracia y terrorismo de Estado”.
“Tire el periódico, apague la televisión y lea este libro”
Pascual Serrano
Rebelión
Era necesario y urgente un libro sobre Colombia. En primer lugar porque este país representa el panorama más avanzado de despotismo y terrorismo de Estado que ha logrado presentarse como democracia. Las dictaduras se han sucedido en muchos países de América Latina, todos lo sabemos, pero Colombia ha conseguido la fachada perfecta para que el mundo crea que es un sistema democrático. Desde 1958 el gobierno ha estado en poder de civiles y su apariencia fue desde entonces de democracia. Una democracia en la que se han asesinado cuatro candidatos presidenciales, en la que se han masacrado a tres mil dirigentes de una opción política que intentaba reinsertar a la vida política a la guerrilla, la Unión Patriótica; donde de cada doscientos colombianos uno en un soldado en activo -el doble de soldados que en España sin tener misiones internacionales como nosotros-, con un presupuesto militar cuatro veces más porcentaje de su PIB que España que está en la OTAN y ya destina grandes recursos, un gobierno que paga 2’6 millones de dólares al que le asesine y traiga las manos cortadas de los perseguidos por la policía, donde paramilitares coordinados con las Fuerzas Armadas -cuando no integrantes de ellas- han asesinado a 3.500 personas desde 1982, mientras controlan a la mitad de los diputados, gran parte del sistema judicial y del poder municipal. Un país con cuatro millones de desplazados despojados de sus tierras y pertenencias y con más de 10 mil desaparecidos. Con una prensa escrita que se limita a un solo periódico de ámbito nacional propietario del primo del ministro de Defensa. Hace apenas dos semanas que se celebró una manifestación denunciando el terrorismo de Estado y ya han matado cuatro dirigentes sindicales y de ONGs que habían promovido la marcha, secuestrado otros dos y amenazado directamente otros 28, mientras decenas están en peligro de ser asesinados. Estos se sumarían a los 300 activistas de derechos humanos y sindicales asesinados durante los primeros cuatro años de gobierno de Alvaro uribe, según datos de la Unión Europea.
Y lo asombroso es que, con estas cifras del horror, que dejan atrás la barbarie de algunas dictaduras latinoamericanas, Colombia se presenta al mundo como una democracia. Que Colombia sea considerada así por las instituciones internacionales, los gobiernos del mundo y los grandes medios de comunicación, mientras no dejamos de escuchar que Venezuela o Cuba son una dictadura, es el ejemplo más elocuente de la farsa en que se ha convertido el mundo. Basta como anécdota recordar que son doscientos mil los desplazados colombianos que han tenido que buscar refugio en Venezuela. Sería el primer caso de que los ciudadanos huyen de una democracia que protegerse en una dictadura. Si han logrado esto -convencer al mundo de que Colombia es una democracia-, es que ya no se necesita dar un golpe de Estado y poner a unos militares genocidas en el poder, para lograr los mismos resultados en represión, genocidio y despotismo. ¿Acaso alguien piensa que el autor de este libro podría seguir vivo en Colombia después de escribirlo? Por eso es tan necesario para el futuro de la humanidad desvelar la verdad de Colombia.
Otra de las razones por las que era necesario y urgente un libro sobre Colombia es porque la información de los medios de comunicación sobre este país ha demostrado, una vez más, cómo leer el periódico o ver la televisión es el mejor modo para no enterarse de lo que sucede en una parte del mundo, en un conflicto, es la forma de no comprender el mundo. Cuando estaba en Caracas, les decía a los jóvenes periodistas de Telesur que teníamos como función no contar hechos noticiosos sino explicar el mundo. Ya me he dado cuenta de que la televisión no sirve para eso, sobretodo con este formato que impide que un tema dure más de dos minutos o una declaración más de treinta segundos.
Noam Chomsky, en una entrevista para televisión explicaba el perverso funcionamiento de los medios de comunicación. Señalaba que, por ejemplo, en un programa de 22 minutos, donde ya necesitas alguno para sentarte en el estudio, más el reservado a las preguntas del entrevistador, debes exponer tus argumentos en dos minutos entre anuncio y anuncio. En ese tiempo sólo caben afirmaciones convencionales del tipo Gaddafi es un terrorista, Jomeini es un asesino o los rusos invadieron Afganistán. No se necesitan pruebas, son expresiones habituales. Pero si se dice algo controvertido, por ejemplo que las mayores operaciones terroristas internacionales han salido de Estados Unidos, que los considerados mejores líderes políticos son lo vagos y los corruptos, o que si se aplicasen las leyes de Nuremberg, todos los presidentes de EEUU desde la guerra de Vietnam deberían ser ahorcados, la gente pensaría “¿por qué ha dicho eso?, nunca lo habíamos oído antes”. Si se dice esto –afirmaba Chomsky-, hay que tener muchas pruebas, porque es un comentario alarmante. Pero no puedes aportar esas pruebas si estás limitado por la concisión del formato del medio de comunicación. Ese es el ingenio de esa limitación estructural. De forma que en los medios nunca se podrán presentar con la suficiente argumentación y reflexión afirmaciones irreverentes porque el diseño informativo sólo está planificado para decir lo obvio y lo convencional.
Recuerdo un par de debates en las televisiones españolas sobre Venezuela, uno de ellos era sobre la reforma constitucional, un ingenuo profesor de ciencias políticas quería explicar esta reforma, que afectaba a 69 artículos. Nunca pudo porque la dinámica del debate, con once participantes y una duración de veinte minutos, lo impedía. Es decir, era imposible explicar la reforma constitucional venezolana en un debate sobre esa reforma constitucional. Sólo había lugar para afirmaciones simples, acusaciones burdas y estereotipos establecidos.
¿Y por qué digo yo ahora todo esto? Porque este problema, por ahora, sólo se resuelve con un libro, un libro como el de Hernando Calvo Ospina. Hernando dice que el gobierno de Colombia crea paramilitares para masacrar campesinos, que el presidente Uribe está implicado en el narcotráfico, que la izquierda colombiana está masacrada con miles de líderes asesinados, que Estados Unidos quiere desestabilizar a la región mediante Colombia y el dinero en armamento y asesores militares que allí inyecta, etc… Y todo eso ni se puede decir ni lo encontraremos en un informativo de televisión, ni en una columna periodística, porque ni el formato lo permite, ni los dueños de esos medios tampoco. Lo que leeremos son cosas como esta de Maite Rico en El País el 24 de marzo:
Título: Colombia sale de la lista negra
Subtítulos: Los logros en materia de seguridad impulsan el despegue económico - El país andino crece por encima de la media de América Latina
Sumarios: La popularidad de Álvaro Uribe se ha disparado y hoy alcanza el 84%. Sólo México, Brasil y Chile superan a Colombia en inversión extranjera
Comienzo de texto:
En seis años, el país ha salido de la sima de la crisis económica y de la violencia desbocada para estrenar un clima inaudito de optimismo. De codearse con Afganistán y Nigeria en las listas negras de los Estados parias, Colombia ha pasado a encabezar las estadísticas de crecimiento de América Latina y es hoy objetivo codiciado de la inversión extranjera. La clave, dicen los expertos, está en los logros en materia de seguridad. Bogotá ofrece en estos días una imagen desconocida. Buena parte de sus ocho millones de habitantes se han ido de vacaciones y los eternos trancones (embotellamientos) han cedido el paso a avenidas desiertas.
O el 11 de marzo escribiendo esto:
Cuando el presidente, Álvaro Uribe, llegó al poder, en 2002, la vieja guerrilla marxista, convertida con los años en un cartel de droga, estaba en su apogeo. Se habían hecho fuertes en el Caguán, una región del tamaño de Suiza que el ex presidente Andrés Pastrana (1998-2002) mantuvo desmilitarizada tres años para lograr un acuerdo de paz que nunca llegó. En el Caguán, las FARC recibían armas y mantenían a sus secuestrados. Los colombianos recuerdan con pavor los años noventa. El país estaba a su merced. Más de 300 alcaldías estaban cerradas. Los secuestros masivos en las carreteras (las "pescas milagrosas") eran retransmitidos por televisión. Bogotá, cercada por varios frentes, sufría el embate de brutales atentados con bomba. La guerrilla contaba entonces con 19.000 guerrilleros repartidos en 70 frentes.
Hoy, la situación ha dado un vuelco. Los efectivos de las FARC se han reducido a la mitad. Los frentes no pasan de 45, algunos con un puñado de hombres. En seis años, los secuestros anuales han bajado de 2.883 a poco más de 500. Los atentados, de 1.645 a 328. Las carreteras principales son de nuevo transitables. El Estado ha retomado el control del territorio, que era el principal objetivo de la Política de Seguridad Democrática diseñada por Uribe. Y lo ha hecho a base de más presencia de las fuerzas de seguridad y de más acción social.
Si hasta el propio gobierno colombiano reconoce que su política de seguridad ha generado 1.600.000 desplazados (las organizaciones humanitarias los cuantifican en mucho más). Y Amnistía Internacional ha señalado que la política de Seguridad Democrática que tantas bondades ha generado a Colombia, según El País, es "el ejemplo más extremo de la táctica de utilizar medidas supuestamente destinadas a combatir a los grupos armados ilegales para conseguir, dar muerte y amordazar a los activistas de derechos humanos".
Es evidente que el panorama que ofrecen los medios de comunicaión no se parece en nada ni a lo que yo he contado, ni a lo que dicen las organizaciones de derechos humanos, ni los informes de los grupos cristianos de base, ni las denuncias de los sindicalistas, ni a las versiones de los campesinos o los indígenas que luchan para que el mundo conozca los crímenes del gobierno colombiano.
Mentiras constantes y burdas es lo que nos traen los medios sobre Colombia, como presentar a mil guerrilleros que decían que habían desertado y se rendían entregando una avioneta y resultó que eran mil presos comunes que el gobierno les había dado un uniforme de guerrillero para exponerlos antes las cámaras como desertores y la avioneta era una decomisada a unos narcos hacía dos años, o adjudicar a la guerrilla el asesinato de campesinos e indígenas a manos de militares. El último caso del ataque al campamento de la guerrilla donde muere Raúl Reyes se presentó como un enfrentamiento en caliente con las FARC cerca de la frontera de Ecuador. Ahora se sabe que el ejército colombiano invadió el país vecino entrando dos kilómetros en territorio ecuatoriano, que los atacaron con misiles y sistemas de detección estadounidenses, que todos los del campamento estaban durmiendo, que entre ellos había cuatro estudiantes mexicanos –todos masacrados-, que remataron a los heridos con un tiro en la nuca, que uno de los presentados ante los medios a modo de trofeo como líder guerrillero era un civil ecuatoriano y que los ubicaron para matarlos debido a una llamada entre la guerrilla y delegados del gobierno francés con quienes estaban coordinando la liberación de Ingrid Betancurt. Una realidad opuesta a la primera versión que fue la que ocupó las primeras páginas de los medios de comuniciación. Así es constantemente la información que nos llega de Colombia. Falsa.
Este libro de Hernando Calvo, no sólo es que explique Colombia relatando los antecedentes, elementos de contexto, historia, datos, testimonios, fuentes y referencias necesarias, es que nos vacuna contra las mentiras que todos los días nos vomitan los grandes medios.
Un libro que saca también a la luz las verdades que silencian, porque nadie cuenta, por ejemplo, que este año van doce sindicalistas asesinados en Colombia con lo cual son ya 2.574 sindicalistas muertos. Y no lo dice ninguna organización minoritaria de ese país, lo acaba de denunciar la Confederación Sindical Internacional, a la que están afiliados 168 millones de trabajadoras y trabajadores en 155 países y territorios, y aún así los medios no la consideran una fuente de información representativa para recoger sus denuncias sobre Colombia.
Cada vez estoy más convencido de que para conocer lo que sucede en un lugar del mundo debemos dejar de leer periódicos y ver la televisión y coger el libro adecuado. Pues aquí está para el caso de Colombia, “Colombia, laboratorio de embrujos. Democracia y terrorismo de Estado”.
LAS CUMBRES EN LA ACTUAL COYUNTURA POLÌTICA
LAS CUMBRES EN LA ACTUAL COYUNTURA POLÍTICA NACIONAL
Álvaro Campana Ocampo
Verdades Que No Se Ven Facilmente: ¿Qué Buscan Las Cumbres?
Pomposamente este año en el Perú ha sido declarado como “Año de las Cumbres Mundiales” por la realización en el mes de mayo del Encuentro América Latina y la Unión Europea y en el mes de noviembre de Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC). En estas cumbres, las agendas a tratar y las premisas que las sustentan, pueden resumirse en el propósito de profundizar y consolidar el modelo neoliberal. Esto, a través de estrategias bilaterales, en un contexto de disputas de los diversos bloques regionales ante el fracaso de las estrategias multilaterales promovidas desde la OMC (organización Mundial del Comercio), en las que son protagonistas beneficiados los países centrales y las trasnacionales a las que le son útiles.
El llamado libre comercio (que no es tal), la promoción del crecimiento económico a través de la desregulación de los mercados y el abaratamiento de los costes laborales; la promoción de las inversiones externas, la separación entre política y economía considerando los asuntos económicos como técnicos y por tanto alejados de la posibilidad de decisión de los afectados; la elaboración de acuerdos de libre asociación que se constituyen en marcos político-jurídicos que trascienden la soberanía de los estados nacionales y la mercantilización/privatización de todo lo existente en desmedro de lo público o colectivo (en lo que se incluyen no sólo servicios sino recursos vitales como el agua, genéticos, culturales, etc.), son parte central de los temas a tratar.
En concreto se puede resumir en la idea “todo para las transnacionales”, convertidas estas en “ciudadanas” con mayores derechos y privilegios que las personas o los Estados, frente a las cuales se pone a estos y sus legislaciones, e incluso las armas a su servicio. Así, se conforman democracias procedimentales y cada vez más restringidas. Todo esto teniendo consecuencias especialmente para los países del sur (en competencia desigual con los países centrales en sus condiciones), estableciendo una división internacional del trabajo segmentada y polarizante (generando mayores brechas sociales entre regiones y personas) en las que países como los nuestros son fundamentalmente fuentes de materias primas y recursos estratégicos (explotados bajo condiciones desventajosas por las propias transnacionales) y de mano de obra barata (debido a la desregulación, y pérdida de derechos laborales), además de mercados de consumos en las que los países del sur compiten en condiciones desventajosas como por ejemplo es el caso de los alimentos. Obviamente estas cumbres se muestran como espacios en los que se discuten los problemas climáticos, la pobreza, el desarrollo sustentable, la cooperación técnica y otros temas más.
Las consecuencias sociales, ambientales, culturales, políticas, económicas de estas recetas saltan a la vista en los conflictos sociales que hemos observado en la última década. En este sentido, la estrategia de la globalización neoliberal avanza en estas negociaciones entre países (como es el caso de los TLCs con Estados Unidos ante el fracaso del ALCA), entre regiones (Europa-América Latina), países del Asia y el Pacífico.
Las Cumbres en el Perú
El modelo neoliberal en el Perú, fue implementado a través de un conjunto de “reformas estructurales” que se iniciaron con el Fujimorismo y que han tenido continuidad en “democracia” en el gobierno de Toledo y García. Estos dos últimos gobiernos se instalaron en el Estado gracias a sus promesas de propiciar cambios de rumbo, apareciendo en el último caso como alternativa a la derecha como al supuesto extremismo humalista frente al que triunfaría con los votos de la propia derecha. Ya entonces el Perú expresaba la segmentación y las brechas históricas exacerbadas gracias a las reformas neoliberales: costa agro-exportadora pujante y centro político y financiero articulado a la economía transnacionalizada. Una sierra especialmente en el sur sumida en la pobreza al igual que la selva. Espacios de enclaves de explotación de hidrocarburos, de minería, o de inversión en servicios especialmente turísticos en el interior del país, rodeados de zonas rurales cada vez más empobrecidas cuyos recursos son expropiados vía Lima. Esta realidad se mostró en las votaciones, en las que las zonas donde se produjo el “voto antisisitema” fueron especialmente el sur andino y el interior del país, al igual que la fortaleza neoliberal se halla en algunas zonas de la costa y especialmente en Lima, la que definiría la votación por Alan García.
García terminó orientando su gobierno hacia el continuismo, aliándose a la derecha. Las Cumbres aparecen como una oportunidad para consolidar su imagen y su propuesta de modernización neoliberal. Sin embargo, a estas alturas, no sólo hay un estado de ánimo contra lo que significa el neoliberalismo, formulado en muchas regiones como un “anticentralismo” e incluso “antilimeñismo”; hay una evidente deslegitimación de este modelo económico, social y cultural. Esto, acompañado por la crisis cada vez más palpable de la economía mundial –que ingresa en proceso de recesión- y el declive norteamericano, así como la instalación en la región de regímenes que o moderan las características del modelo, o buscan abiertamente combatirlo.
La recomposición de los lazos sociales, luego de años de crisis económica y de guerra interna, es más evidente que nunca. El país se halla en un contexto de movilización y rechazo crecientes. Frente a esto, el gobierno ha optado por desarrollar lo que algunos analistas denominan el “neoliberalismo armado”, es decir una política de criminalización de la protesta, e incluso implementación de dispositivos que posibilitarían acciones paramilitares a través del llamado arresto ciudadano –a través de la legislación-, así como acciones de amedrentamiento armado a través del legalizado uso de armas de fuego contra los manifestantes por parte de la policía, o la infiltración de provocadores que disparan a la policía y a los propios manifestantes.
También se echa mano de los medios de comunicación para declarar como “terroristas” a sus opositores a los que ha empezado a perseguir y encarcelar, especialmente a los de retórica más radical, así como a los que empiezan a constituirse en movimientos más organizados a quienes incluye –de manera nada inocente- entre los que estarían moviéndose bajo la órbita del “bolivarianismo”, cada vez más confundido en las influencias del “chavismo” o de las FARC colombianas, en una estrategia de macarthización de la política.
Las Cumbres Y Cumbres Alternativas Como Punto De Quiebre.
Es evidente a estas alturas el propósito del gobierno y los grupos de poder con la realización de las Cumbres. Sin embargo, aparece otra dimensión que consideramos crucial para los propósitos de la consolidación neoliberal en el país: el hecho de que las políticas desarrolladas en el país, se articulan a un modelo de sociedad a nivel global. En el imaginario esto muestra el grado de inserción que hemos logrado a la moderna economía mundial y a su camino de progreso. Sin embargo, esta dimensión halla su contracara, en la cada vez más clara crisis económica mundial, que tiene repercusiones muy concretas en una economía insertada como la nuestra, pero también en la realización de las llamadas “contracumbres” o Cumbres Sociales que se realizan paralelamente en este tipo de ocasiones.
En efecto, el Perú parece llegar con retraso, aunque sin pausa, al cuestionamiento del neoliberalismo. Esto debido entre muchas cosas a los efectos de la guerra interna y de la dictadura fujimorista que calaron hondo en la sociedad peruana. Mientras en el mundo se cuestionaba al modelo y aparecían formas de organización que luchaban contra él a mediados de los noventas, el Fujimorismo gozaba aún de una gran popularidad. Hoy que se instalan gobiernos progresistas en América Latina, el actual gobierno pretende la consolidación del modelo.
Las organizaciones sociales más importantes, algunas sobrevivientes de las décadas anteriores y otras nuevas con reivindicaciones y discursos más novedosos, cobran mayor protagonismo y empiezan a mostrar niveles de articulación mayor. Sin embargo, en la mayoría de ellas no se produce aún un quiebre con las lógicas principalmente reivindicativas y corporativas que las encierra y limita a tener sólo un alcance sectorial o regional. Los discursos no se han renovado y no parecen decir nada sobre el mundo que ha cambiado. Por otra parte, para la mayoría de la población, las agendas que movilizan a la mayoría de pueblos contra el neoliberalismo y que tienen una dimensión global aún son ajenas.
En este contexto, el gobierno se empeña en empatar su retórica antiterrorista, cuyo origen se halla en la guerra contrasubversiva de las décadas pasadas, con las políticas antiterroristas que se impulsan hoy por el guerrerismo y militarismo norteamericano, al que terminan siendo funcionales quienes aún, aunque sea de manera discursiva, siguen moviéndose entre opciones violentistas o exclusivamente confrontacionales.
Las Cumbres Sociales o Alternativas, al propiciar el encuentro de la “sociedad civil” de las diversas regiones del planeta puede servir para influir tanto en la opinión pública como en los sectores organizados del campo popular en: a) Mostrar que el rechazo al neoliberalismo y al guerrerismo norteamericano es global por el callejón sin salida al que nos está llevando. b) Establecer niveles de contacto e intercambio entre las diversas luchas y sus respectivas agendas (local, regional, continental y global) vigorizando la idea de la diversidad como fortaleza y la necesidad de la democratización radical de todas las relaciones sociales como norte de los movimientos sociales. c) Articularnos a las corrientes de transformación que recorren el mundo, refrescar el pensamiento crítico en el país, y propiciar la construcción de alternativas políticas antineoliberales y anticapitalistas que impliquen a las mayorías sociales traduciéndose en mayorías políticas.
Álvaro Campana Ocampo
Verdades Que No Se Ven Facilmente: ¿Qué Buscan Las Cumbres?
Pomposamente este año en el Perú ha sido declarado como “Año de las Cumbres Mundiales” por la realización en el mes de mayo del Encuentro América Latina y la Unión Europea y en el mes de noviembre de Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC). En estas cumbres, las agendas a tratar y las premisas que las sustentan, pueden resumirse en el propósito de profundizar y consolidar el modelo neoliberal. Esto, a través de estrategias bilaterales, en un contexto de disputas de los diversos bloques regionales ante el fracaso de las estrategias multilaterales promovidas desde la OMC (organización Mundial del Comercio), en las que son protagonistas beneficiados los países centrales y las trasnacionales a las que le son útiles.
El llamado libre comercio (que no es tal), la promoción del crecimiento económico a través de la desregulación de los mercados y el abaratamiento de los costes laborales; la promoción de las inversiones externas, la separación entre política y economía considerando los asuntos económicos como técnicos y por tanto alejados de la posibilidad de decisión de los afectados; la elaboración de acuerdos de libre asociación que se constituyen en marcos político-jurídicos que trascienden la soberanía de los estados nacionales y la mercantilización/privatización de todo lo existente en desmedro de lo público o colectivo (en lo que se incluyen no sólo servicios sino recursos vitales como el agua, genéticos, culturales, etc.), son parte central de los temas a tratar.
En concreto se puede resumir en la idea “todo para las transnacionales”, convertidas estas en “ciudadanas” con mayores derechos y privilegios que las personas o los Estados, frente a las cuales se pone a estos y sus legislaciones, e incluso las armas a su servicio. Así, se conforman democracias procedimentales y cada vez más restringidas. Todo esto teniendo consecuencias especialmente para los países del sur (en competencia desigual con los países centrales en sus condiciones), estableciendo una división internacional del trabajo segmentada y polarizante (generando mayores brechas sociales entre regiones y personas) en las que países como los nuestros son fundamentalmente fuentes de materias primas y recursos estratégicos (explotados bajo condiciones desventajosas por las propias transnacionales) y de mano de obra barata (debido a la desregulación, y pérdida de derechos laborales), además de mercados de consumos en las que los países del sur compiten en condiciones desventajosas como por ejemplo es el caso de los alimentos. Obviamente estas cumbres se muestran como espacios en los que se discuten los problemas climáticos, la pobreza, el desarrollo sustentable, la cooperación técnica y otros temas más.
Las consecuencias sociales, ambientales, culturales, políticas, económicas de estas recetas saltan a la vista en los conflictos sociales que hemos observado en la última década. En este sentido, la estrategia de la globalización neoliberal avanza en estas negociaciones entre países (como es el caso de los TLCs con Estados Unidos ante el fracaso del ALCA), entre regiones (Europa-América Latina), países del Asia y el Pacífico.
Las Cumbres en el Perú
El modelo neoliberal en el Perú, fue implementado a través de un conjunto de “reformas estructurales” que se iniciaron con el Fujimorismo y que han tenido continuidad en “democracia” en el gobierno de Toledo y García. Estos dos últimos gobiernos se instalaron en el Estado gracias a sus promesas de propiciar cambios de rumbo, apareciendo en el último caso como alternativa a la derecha como al supuesto extremismo humalista frente al que triunfaría con los votos de la propia derecha. Ya entonces el Perú expresaba la segmentación y las brechas históricas exacerbadas gracias a las reformas neoliberales: costa agro-exportadora pujante y centro político y financiero articulado a la economía transnacionalizada. Una sierra especialmente en el sur sumida en la pobreza al igual que la selva. Espacios de enclaves de explotación de hidrocarburos, de minería, o de inversión en servicios especialmente turísticos en el interior del país, rodeados de zonas rurales cada vez más empobrecidas cuyos recursos son expropiados vía Lima. Esta realidad se mostró en las votaciones, en las que las zonas donde se produjo el “voto antisisitema” fueron especialmente el sur andino y el interior del país, al igual que la fortaleza neoliberal se halla en algunas zonas de la costa y especialmente en Lima, la que definiría la votación por Alan García.
García terminó orientando su gobierno hacia el continuismo, aliándose a la derecha. Las Cumbres aparecen como una oportunidad para consolidar su imagen y su propuesta de modernización neoliberal. Sin embargo, a estas alturas, no sólo hay un estado de ánimo contra lo que significa el neoliberalismo, formulado en muchas regiones como un “anticentralismo” e incluso “antilimeñismo”; hay una evidente deslegitimación de este modelo económico, social y cultural. Esto, acompañado por la crisis cada vez más palpable de la economía mundial –que ingresa en proceso de recesión- y el declive norteamericano, así como la instalación en la región de regímenes que o moderan las características del modelo, o buscan abiertamente combatirlo.
La recomposición de los lazos sociales, luego de años de crisis económica y de guerra interna, es más evidente que nunca. El país se halla en un contexto de movilización y rechazo crecientes. Frente a esto, el gobierno ha optado por desarrollar lo que algunos analistas denominan el “neoliberalismo armado”, es decir una política de criminalización de la protesta, e incluso implementación de dispositivos que posibilitarían acciones paramilitares a través del llamado arresto ciudadano –a través de la legislación-, así como acciones de amedrentamiento armado a través del legalizado uso de armas de fuego contra los manifestantes por parte de la policía, o la infiltración de provocadores que disparan a la policía y a los propios manifestantes.
También se echa mano de los medios de comunicación para declarar como “terroristas” a sus opositores a los que ha empezado a perseguir y encarcelar, especialmente a los de retórica más radical, así como a los que empiezan a constituirse en movimientos más organizados a quienes incluye –de manera nada inocente- entre los que estarían moviéndose bajo la órbita del “bolivarianismo”, cada vez más confundido en las influencias del “chavismo” o de las FARC colombianas, en una estrategia de macarthización de la política.
Las Cumbres Y Cumbres Alternativas Como Punto De Quiebre.
Es evidente a estas alturas el propósito del gobierno y los grupos de poder con la realización de las Cumbres. Sin embargo, aparece otra dimensión que consideramos crucial para los propósitos de la consolidación neoliberal en el país: el hecho de que las políticas desarrolladas en el país, se articulan a un modelo de sociedad a nivel global. En el imaginario esto muestra el grado de inserción que hemos logrado a la moderna economía mundial y a su camino de progreso. Sin embargo, esta dimensión halla su contracara, en la cada vez más clara crisis económica mundial, que tiene repercusiones muy concretas en una economía insertada como la nuestra, pero también en la realización de las llamadas “contracumbres” o Cumbres Sociales que se realizan paralelamente en este tipo de ocasiones.
En efecto, el Perú parece llegar con retraso, aunque sin pausa, al cuestionamiento del neoliberalismo. Esto debido entre muchas cosas a los efectos de la guerra interna y de la dictadura fujimorista que calaron hondo en la sociedad peruana. Mientras en el mundo se cuestionaba al modelo y aparecían formas de organización que luchaban contra él a mediados de los noventas, el Fujimorismo gozaba aún de una gran popularidad. Hoy que se instalan gobiernos progresistas en América Latina, el actual gobierno pretende la consolidación del modelo.
Las organizaciones sociales más importantes, algunas sobrevivientes de las décadas anteriores y otras nuevas con reivindicaciones y discursos más novedosos, cobran mayor protagonismo y empiezan a mostrar niveles de articulación mayor. Sin embargo, en la mayoría de ellas no se produce aún un quiebre con las lógicas principalmente reivindicativas y corporativas que las encierra y limita a tener sólo un alcance sectorial o regional. Los discursos no se han renovado y no parecen decir nada sobre el mundo que ha cambiado. Por otra parte, para la mayoría de la población, las agendas que movilizan a la mayoría de pueblos contra el neoliberalismo y que tienen una dimensión global aún son ajenas.
En este contexto, el gobierno se empeña en empatar su retórica antiterrorista, cuyo origen se halla en la guerra contrasubversiva de las décadas pasadas, con las políticas antiterroristas que se impulsan hoy por el guerrerismo y militarismo norteamericano, al que terminan siendo funcionales quienes aún, aunque sea de manera discursiva, siguen moviéndose entre opciones violentistas o exclusivamente confrontacionales.
Las Cumbres Sociales o Alternativas, al propiciar el encuentro de la “sociedad civil” de las diversas regiones del planeta puede servir para influir tanto en la opinión pública como en los sectores organizados del campo popular en: a) Mostrar que el rechazo al neoliberalismo y al guerrerismo norteamericano es global por el callejón sin salida al que nos está llevando. b) Establecer niveles de contacto e intercambio entre las diversas luchas y sus respectivas agendas (local, regional, continental y global) vigorizando la idea de la diversidad como fortaleza y la necesidad de la democratización radical de todas las relaciones sociales como norte de los movimientos sociales. c) Articularnos a las corrientes de transformación que recorren el mundo, refrescar el pensamiento crítico en el país, y propiciar la construcción de alternativas políticas antineoliberales y anticapitalistas que impliquen a las mayorías sociales traduciéndose en mayorías políticas.
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